Por Andrés Gelves (@andresgelves_)
Durante los años 90 Argentina recibió la muy grata visita del cinco veces campeón de la NBA, tres veces MVP de las finales y otras tres veces MVP de temporada regular, Magic Johnson. Fue un privilegio que se presentó no solo una, sino dos veces. Así fueron las incursiones del basquetbolista norteamericano en Argentina y los guiños con jugar en el baloncesto de este país.

Durante los años 90 Argentina recibió la muy grata visita del cinco veces campeón de la NBA, tres veces MVP de las finalesy otras tres veces MVP de temporada regular, Magic Johnson. Fue un privilegio que se presentó no solo una, sino dos veces. Así fueron las incursiones del basquetbolista norteamericano en Argentina y los guiños con jugar en el baloncesto de este país.
Primera visita
La leyenda de Los Ángeles Lakers visitó a la Argentina en dos oportunidades. La primera fue en 1994, poco tiempo después de su prematuro primer retiro tras haber sido diagnosticado con el virus VIH. En esta primera oportunidad se trajo un grupo de jugadores de su país para una gira que incluyó cuatro ciudades: Córdoba, Rosario, Buenos Aires y Bahía Concha.
Fueron partidos de exhibición ante quintetos conformados por jugadores que militaban en equipos de la Liga Nacional argentina por ese entonces. Como suelen entenderse estos juegos, más allá del resultado, el asombro de contar con la presencia de un referente del nivel de Magic Johnson no escapó ni a técnicos y jugadores de la época.
“Es un fenómeno, terminó el juego metiendo triples de mitad de cancha. Jugamos un partido bárbaro”. -Juan Espil
“Fue muy carismático. Creo que no dimensionamos al grandísimo jugador que tuvimos a nuestro lado”. -Marcelo Milanesio
“Para mi era simplemente el más grande, al día de hoy sostengo que Magic es el jugador que simboliza al básquet en estado puro”. -Sergio ‘Oveja’ Hernández
Incluso, hubo espacio para un encuentro entre referentes del deporte. Durante el juego que se disputó en Rosario en el Estadio Cubierto de Newell’s Old Boys, el futbolista argentino Diego Armando Maradona hizo presencia en el lugar. Los deportistas, cada uno genio en su campo, se fundieron en un abrazo y se saludaron con camaradería en medio de la euforia de los asistentes al recinto deportivo.

Segunda visita
Volvería unos años más tarde, en 1997, esta vez a Mar del Plata, ya con su carrera NBA finiquitada definitivamente. Los viajes que llevaron a Magic Johnson hasta Argentina respondían a su rol como embajador de baloncesto y la labor social en la concientización y responsabilidad en la salud con respecto a la prevención del virus VIH.
Respondiendo a estos intereses, el multicampeón ofreció una clínica para niños y jóvenes basquetbolistas, donde algunos de ellos pudieron compartir maderamen junto con él tras habérselo ganando en un maratón de dribles que se había celebrado más temprano ese mismo día. Conceptos básicos del juego, el deporte como herramienta de transformación social, el fortalecimiento de la parte mental y la experiencia con la franquicia de los Ángeles colmaron la agenda.
Aquel día soltó un presagio que no tardaría mucho tiempo en cumplirse: “Sigan trabajando duro y no será difícil que pronto pueda haber un par de jugadores argentinos en la NBA”.
También hubo lugar para un juego de uno contra uno: Magic Johnson contra Marcelo Milanesio, quien ya lo había enfrentado en suelo argentino en la primera gira tres años antes y frente el Dream Team del preolímpico de Portland 1992. No se sacaron diferencias, el uno contra uno quedó empatado con 13 anotaciones por lado.
¿Estuvo cerca de jugar Magic Johnson en un equipo argentino?
A ciencia cierta no se sabe. Los rumores que vincularon a Magic Johnson con el básquet argentino empezaron en el año 1996, cuando Orlando Salvestrini, designado por Mauricio Macri presidente de Boca, habló sobre la posibilidad de traer a Johnson por unos 1.5 millones de dólares por la temporada. Los términos aparentemente estaban acordados, además del dinero se habló de la residencia en el país, los tratamientos por VIH que debía realizarse el jugador, sus giras por el mundo como embajador de baloncesto y el mensaje de lucha contra el mencionado virus.
El anuncio movió la agenda durante un par de semanas hasta que finalmente se desvaneciera por completo. Magic nunca vistió la camiseta de Boca.

Otra referencia de una posible llegada de Magic Johnson a un equipo argentino sucedió en 1998, cuando Atenas se ilusionó en hacerse con los servicios del jugador para su torneo amistoso ‘Atenas International Tournament’. El acuerdo era de ciento veinte mil dólares por tres partidos. Nunca se oficializó nada.
Lejos del país sudamericano, Johnson gastó sus últimas balas en el baloncesto en Europa, jugando en Suecia para un equipo que él había adquirido y rebautizó como Magic M7 Boras, pero dicha relación no tuvo éxito en el tiempo. También tuvo un pase fugaz por Dinamarca, donde acabó jugando solo dos partidos antes de renunciar.
