JELEEL AKINDELE Y EL PAGO DE MARINOS QUE NUNCA LLEGÓ

Las situaciones extradeportivas que rodean en las últimas temporadas al Acorazado Oriental darían para escribir una novela paralela a todo lo ocurrido en lo deportivo. Especialmente llamativo sería todo lo referente al impago a los jugadores, que suma un nuevo capítulo con lo ocurrido con Jeleel Akindele.

Jeleel Akindele (Foto: Prensa Marinos)

Las situaciones extradeportivas que rodean en las últimas temporadas al Acorazado Oriental darían para escribir una novela paralela a todo lo ocurrido en lo deportivo. Especialmente llamativo sería todo lo referente al impago a los jugadores, que suma un nuevo capítulo con lo ocurrido con Jeleel Akindele.

Figuras de peso como Germán Gabriel o José Vargas ya se pronunciaron sobre las cantidades que Marinos les adeudan e incluso presentaron denuncias ante FIBA, emblemas del baloncesto venezolano como Óscar Torres o Pepito Romero dejaron de jugar con el equipo hace ya varias semanas ante la falta de pago y el último capítulo estaría escrito con el nombre del pívot nigeriano, que llegó al equipo y apenas duró un par de semanas vistiendo el uniforme del equipo más ganador del baloncesto venezolano.

Ante la situación económica-financiera del país y los antecedentes de deudas del Acorazado Oriental, ha sido habitual esta temporada que varios de los jugadores extranjeros hayan pedido ciertas cantidades de salario por adelantado para incorporarse al equipo y el caso de Jeleel Akindele no fue diferente. Aunque el pívot arrancó el BSN con Vaqueros de Bayamón, el jugador había adquirido un compromiso con el 11 veces campeón de la LPB, un acuerdo que había sido de seis semanas a cambio de 60.000 dólares a pagar por adelantado y un bonus de 10.000 dólares a pagar a posteriori si se cumplían una serie de objetivos.

El jugador lo tenía todo preparado para realizar el viaje, sin problemas con el visado, ya que lo tenía de su participación en la Liga de las Américas. Una vez recibido el documento de la transferencia, donde se especificaba un primer pago de 35.000 dólares hecho desde fuera de Venezuela, el jugador decidió no esperar a que llegase el pago y voló a Puerto La Cruz para incorporarse cuando antes a su nuevo equipo.

El 27 de abril se produjo su llegada, jugó sus primeros minutos a las órdenes de Tony Ruiz y los días empezaron a pasar y el pago no terminaba de llegar a la cuenta de Akindele. Ante la falta de una explicación coherente y convincente, tanto el jugador como su entorno decidieron salir unilateralmente del equipo y reincorporarse a Bayamón tres semanas antes de lo esperado.

A día de hoy ha pasado más de mes y medio de que el jugador recibiera la confirmación de pago y ese pago que le transfirió Marinos aún no ha llegado a su cuenta bancaria. El siguiente paso podría ser la denuncia ante FIBA y convertirse en uno más en la ya larga lista de jugadores impagados por el equipo oriental.

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