ARGENTINA Y URUGUAY SE REPARTIERON LOS TRIUNFOS EN LOS AMISTOSOS DE MONTEVIDEO

Argentina arrancó con una buena imagen su serie de amistosos de preparación para la AmeriCup y derrotó a Uruguay en el primero de los enfrentamientos pautados entre ambas selecciones, mientras que en el segundo, Argentina no pudo repetir su buena actuación y cayó ante Uruguay.

Argentina arrancó con una buena imagen su serie de amistosos de preparación para la AmeriCup y derrotó a Uruguay en el primero de los enfrentamientos pautados entre ambas selecciones, mientras que en el segundo, Argentina no pudo repetir su buena actuación y cayó ante Uruguay.

Foto: CABB

El primero para Argentina. El equipo de Hernández dominó durante gran parte del cotejo, pero terminó sufriendo producto de sus propias distracciones. Este domingo, desde las 20.15, vuelven a chocar en el estadio de Biguá. Laprovittola, con 26 puntos, fue la figura y el máximo goleador del equipo de Sergio Hernández.

Con un Brussino encendido, el conjunto argentino arrancó activo ofensivamente y con una propuesta de juego absolutamente dinámica. Eso le permitió encontrar buenos tiros en ataques cortos, pero a la vez un rápido desgaste por la intensidad. Y el local, apostando a sus opciones más fiables (Fitipaldo – Granger – Batista: 35 puntos entre los tres en el PT), lo emparejó hasta tomar la ventaja. De ahí en más el partido se desarrolló en un contexto de absoluta paridad, intercambiando golpes durante todo el primer tiempo, con buena efectividad y alto goleo para este momento de la preparación. Argentina, aún con lagunas, descubrió alternativas valiosas que le pueden sumar variantes a la rotación: Saiz, Fjellerup y Flor, en distintos momentos trajeron soluciones a los referentes ofensivos habituales.

Tras el descanso, el equipo de Hernández mostró su mejor versión. Con un Laprovittola en llamas (17 puntos en el segmento y absoluto control de todo), bien secundado por Brussino (ocho), tomó máxima de diez a falta de tres minutos (69 a 59). De ahí en más, la Selección tuvo el dominio. Porque frustró a Uruguay y perdió protagonismo Granger. Y eso lo llevó a confundir el camino y resignar compromiso defensivo. Su rival, en absoluto contraste, ganó confianza, corrió la cancha y estiró la ventaja hasta sacar 19, a falta de 6’31’’ para el final del último cuarto (94 a 75). Pero… La diferencia llevó a los argentinos a relajarse de manera inconsciente, error gravísimo ante un plantel largo y combativo como el uruguayo. Y lo que parecía sellado, se volvió un cierre para cualquiera (100 a 93 con 1’23’’ por jugar). Hasta que Lapro volvió a tomar el liderazgo, apareció Redivo y Argentina le puso el moño a la historia.

Nico Brussino (Foto: CABB)

La segunda para Uruguay. Nuevamente con Brussino como referencia ofensiva, el equipo argentino tomó ventaja en el marcador. Tuvo iniciativa y efectividad, ante un rival mucho más conservador que la jornada anterior. No obstante, diferencia duró poco. Porque el local ajustó atrás con una alternativa zonal sólida y -esta vez sí- buenas soluciones del banco (interesante pasaje de Parodi), para acompañar al tridente (Fitipaldo, Granger, Batista, en el que, evidentemente la Celeste descansará sus anhelos).

Durante casi todo el primer tiempo Argentina se sostuvo en partido con arrestos individuales. Primero del mencionado Brussino, luego de Laprovittola (otra vez muy picante) y finalmente de Saiz. Pero jamás encontró solidez colectiva. Y el desafío central de la previa (bajar el goleo charrúa), tampoco lo pudo concretar, porque se fue al descanso con 42 puntos en contra.

Tras el descanso, la tendencia del juego se acentuó y el local estiró su máxima a 12 a falta de 4’ para el final del tercero (55-43). Hernández probó con todo, incluso la doble base de Campazzo y Laprovittola juntos, pero la efectividad del perímetro no fue la misma y del otro lado Batista dañó en cada intervención, dominando la pintura con absoluta autoridad. El equipo argentino solo se mantuvo en partido por el orgullo de Campazzo y algunos chispazos de Deck, quien de a poco de acerca a su versión de San Lorenzo. Pero lejos de empatar su mejor imagen del sábado.

En el último chico, la Selección intentó una reacción ajustando tuercas en defensa y apostando a una estrategia de juego más vertiginosa, pero ya no tuvo resto físico ni tampoco efectividad en ataque como para contrarrestar el excelente nivel de Fitipaldo (clara figura del cotejo). De todos modos, vale la prueba como para sacar las primeras conclusiones.

Fuente: Prensa CABB

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .