🇦🇷 BEN HUR Y SU TÍTULO DE CAMPEÓN EN LA TEMPORADA 2004-05

En esta nueva sección nos adentramos en conocer un poco más a los campeones que tiene nuestra competencia. En la entrega número siete, Ben Hur de Rafaela, que se llevaría el título de la temporada 2004-05. El recuerdo de la final, anécdotas y testimonios en las voces de sus protagonistas.

En esta nueva sección nos adentramos en conocer un poco más a los campeones que tiene nuestra competencia. En la entrega número siete, Ben Hur de Rafaela, que se llevaría el título de la temporada 2004-05. El recuerdo de la final, anécdotas y testimonios en las voces de sus protagonistas.

En un contexto donde la Selección venía de conseguir el mayor logro en la historia del básquet argentino (la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas), La Liga Nacional se preparaba para comenzar la temporada 2004-05 que consagraría a un nuevo campeón: Ben Hur de Rafaela. Un equipo que terminó con récord histórico en porcentaje de partidos ganados, que hasta el día de hoy, ningún otro pudo igual.

Aquel plantel contaría con la apuesta fuerte de un jugador como Leo Gutiérrez, uno de los campeones olímpicos en Atenas, y la llegada a la conducción técnica de Julio César Lamas, quien vendría directo de España. Ben Hur, además de sumar a Gutiérrez, contrataría a Diego García y a Pablo Albertinazzi, que luego de su lesión en el quinto partido sería reemplazado por Eduardo Calvelli. Como suplemente de Raymundo Legaria llegaría también el juvenil Daniel Ederra. En cuanto a los extranjeros vendría en la octava fecha Ranzee Stanton quien formaría dupla con Jason Osborne.

Walter Storani, uno de los integrantes de aquel Ben Hur campeón, rememora el inicio de la competencia: “En ese momento estaba Leo (Gutiérrez), que venía de la Selección. Creo que nadie soñaba con tener ese récord de porcentajes de partidos ganados que se mantiene hasta hoy. Para mí fue clave el armado del equipo. Cada uno sabía para qué estaba en los minutos que le tocaba estar en cancha. Estaban bien repartidos los roles. La etapa de formación del plantel fue clave para todo lo que vino después. En los viajes, todas las noches previo a los partidos jugábamos al truco. Esa unión que se tenía se reflejaba en la cancha”.

“Julio (Lamas) daba un premio económico para el que ganaba el torneo de dobles y de triples. Julio fue trasladando eso a la práctica, a la competencia. Fue una vuelta de tuerca para nosotros. Éramos muy  profesionales, nos hacía crecer. Nos ponía multas si llegábamos tarde. El equipo también lo potenció a Leo (Gutiérrez), más allá del líder que era. Ellos dos le dieron el golpe de calidad”, sostiene Walter Storani.

Facundo Müller, asistente de Julio Lamas, fue quien diagramó junto con el DT el armado de Ben Hur: “Nadie pensó que íbamos a jugar tan bien e íbamos a ser tan contundentes. Se quedaron algunos integrantes del plantel anterior. Julio (Lamas) llegó del Real Madrid, ya venía con muchos pergaminos. Él decidió fichar a Leo (Gutiérrez), que a partir de ahí fue líder en todos los equipos que formó. Hubo buenos fichajes como el de Diego García, que pegó un salto importante, apoyado en la estructura que tenía el equipo. Era un equipo con mucho carácter. Al año siguiente también jugó bien o mejor. Me llamaba la atención como respondía de visitante,  de una manera increíble”.

Ben Hur es el equipo con el mejor récord de la historia. En la temporada 2004-05 terminó con 46 partidos ganados y 9 perdidos (83,6%).

El jugador, Diego García, también dejó su palabra: “Llegar a Ben Hur fue un puntapié inicial en cuanto a mi carrera. Pero no fue todo tan fácil cuando arrancamos. Empezamos en la Copa Argentina que no nos fue tan bien, los dos primeros juegos de La Liga Nacional los perdimos por veinte. Fueron momentos duros, donde nos pudimos acomodar y saber lo que teníamos que hacer. No fue todo color de rosas al principio, nos costó pero fue para que demos el salto. Nos sentíamos bien adentro y fuera de la cancha. Hicimos un grupo perfecto. También teníamos nuestra competencia adentro, de cinco contra cinco, como si fuera la final del mundo. Eso nos hizo también crecer como equipo”.

“Julio (Lamas) vino con muchas multas económicas, reglas de todo tipo. Yo le tenía temor cuando iba a los entrenamientos, estaba pensando que me iba a preguntar (risas). Había videos con errores individuales y colectivos. La primera vez llegó tarde a propósito y puso él la plata arriba de la mesa, ahí demostró su grandeza. Leo (Gutiérrez) también era muy exigente. Pero me parece que fue todo en conjunto, porque nosotros también como equipo le sacamos la presión con la que venían ellos de llevarnos a ser figura. Leo se metió en el grupo, jugaba tranquilo. Nosotros le dimos esa confianza y tranquilidad de que podíamos estar a la altura”, cuenta García.

Palabra autorizada la de Leo Gutiérrez, quien recuerda la temporada y el título con Ben Hur: “Fue una transición distinta a lo que venía haciendo. Venía siendo parte de equipos y me tenía que transformar en líder. Me dieron todas las herramientas para hacerlo, Lamas me buscó para eso. Obviamente que tuve la suerte, la fortuna de tener una buena temporada. De todos los equipos donde estuve es el mejor del que formé parte. Por todo lo que era dentro y fuera de la cancha, es el día de hoy que nos seguimos comunicando y recordando aquellos momentos. Éramos una familia. Fue un puntapié inicial para un despegue distinto en mi carrera. Dominamos de punta a punta la competencia. La final la ganamos con autoridad ante Boca”.

Tras la primera fase de La Liga Nacional, Ben Hur disputaría ante Boca (el último campeón) la final del Top 4, que quedaría en manos del conjunto xeneize. En la segunda fase de la competencia, Ben Hur iría consolidando su juego en conjunto cada vez más para ingresar de esta manera de forma directa a los Cuartos de Final donde vencerían a Gimnasia de Comodoro por 3 a 0. El rival en Semis sería Conarpesa, a quien dejarían en el camino por el mismo resultado.

Sobre el camino hacia el título, Müller sostiene: “El equipo defendía muy bien y tenía jugadores muy buenos defensivamente. En ataque era muy bueno pasándose la pelota. Tenía dos jugadores perimetrales, como Diego (García) y Legaria, que eran muy rápidos penetrando. Se generaban muchos tiros solos, limpios, por una buena creación del juego. En la fecha tres, cuatro, cinco, el equipo empieza a ganar muy seguido, muchos partidos. Pero el campeón era Boca, que tenía un equipazo, con Oveja Hernández y Paolo Quinteros. Era el rival a vencer. Nosotros éramos primeros pero no habíamos ganado nada. En diciembre se jugó el Top 4 y Boca sale campeón, nos gana. Ben Hur era un máquina y le llevaba ventaja a Boca en la tabla pero había que destronarlo”.

“Boca tenía más experiencia y jugadores con más finales jugadas. El equipo en el camino a los playoffs fue mentalmente fuerte. Una anécdota: nosotros tomábamos agua en las comidas. En Junín habíamos quedado primeros, cinco, seis fechas antes y pedimos gaseosas. Julio me saca afuera del restaurant para decirme que era un caso excepcional, que todavía no habíamos ganado nada”, recuerda “La Queca”.

El elenco de Rafaela llegaría a la final y en la vereda de enfrente se encontraría con Boca Juniors. En casa, el local se llevaría los dos primeros partidos (89 a 80 y 94 a 75).  El conjunto de Hernández ganaría el tercero (91 a 78) y Ben Hur obtendría el título tras superar a su rival en el cuarto y quinto juego (91 a 71 y 101 a 92).

“Los playoffs no fueron fáciles. Con Gimnasia en Cuartos, a pesar de que ganamos 3-0, lo mismo con Conarpesa, los dos partidos de local muy ajustados, el tercer partido, el equipo jugó mejor que en Rafaela. Fueron dos 3-0 pero de local fueron difíciles. Contra Boca en la final defendimos mucho tiempo cuadrado y uno a Quinteros y triángulo y dos a Quinteros y Wilson. Que fueron defensas que preparamos durante la temporada y no las habíamos jugado mucho o casi nada y Julio (Lamas) pensaba que en la final las podríamos llegar a usar. Era generalmente una defensa después de conversión, lo entrenamos mucho”, indica Müller.

“Teníamos aceitado que era lo que nos hacía bien como equipo. Todos participábamos de la construcción. Eso nos hacía sentir Julio (Lamas)”, palabras de Storani.

“Me parece que jugamos muy bien la final”, dice García y continúa: “Era nuestro desafío real. Nos soltamos y jugamos un excelente básquet. Crecimos y a través del juego de equipo, pases y correr la cancha, le pudimos anotar mucho más. Lo sacamos de eje, de lo que ellos venían haciendo. Tenían a Paolo (Quinteros) y a Byron (Wilson) y nosotros los sacamos de ritmo con esa defensa y  le hicimos tomar otras determinaciones. Fuimos muy agresivos a la hora de atacar”.

Ben Hur será recordado como uno de los mejores equipos que tuvo nuestra Liga Nacional de Básquet. Juego en conjunto, sólido, con un gran entrenador, que supo imponer su filosofía en cada uno de los encuentros que disputó. Logró formar un gran grupo y ganar un título para quedar en la historia de la competencia. No importa cuánto tiempo pase, siempre se escuchará la frase: ¡Qué bien jugaba Ben Hur!

Texto: Noelia Ortmann para La Liga Contenidos

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