ūüá¶ūüá∑ HIJOS DE LA LIGA: LA HISTORIA DE LUCIANO Y LUIS GONZ√ĀLEZ

Nos metemos en la intimidad de la familia González. Por un lado tenemos a Luis, el Chuzo, el padre, uno de los máximos goleadores de la historia de la Liga Nacional, campeón con Atenas y de una trayectoria envidiable. Del otro lado, Luciano, el Chuzito, el hijo, uno de los jugadores de mayor jerarquía dentro de la Liga, con recordados pasos por Quimsa, Instituto y San Lorenzo donde se mostró en su mayor plenitud y ahora fichado por el Flamengo de Brasil.

Cuando las ra√≠ces son los mismas, los caminos suelen tomar rumbo similares. En La Liga hay varios casos de estos. Est√° en la sangre, en los genes, en ese legado que uno, el padre, triunfante y con un recorrido ejemplar, le deja a su hijo, que toma la mochila y cargado de sue√Īos va en busca de su propia historia. Har√° el camino a su manera, de su forma, con su estilo, lo escribir√° con su propia pluma, pero siempre es una valiosa gu√≠a tener como padre a un gran ejemplo. En este sentido¬†#HijosDeLiga¬†relatar√° la historia de los¬†Gonz√°lez.

Por un lado tenemos a¬†Luis Alberto, el padre. El¬†Chuzo¬†fue un goleador letal, uno de los m√°ximos anotadores de la historia de la Liga Nacional, notable jugador que fue uno de los √≠conos m√°s importantes entre la segunda parte de la d√©cada de los 80′ y la primera mitad de los ’90. Fue el primer goleador nacional que tuvo La Liga, en la temporada 1988, jugando en aquel entonces para Echag√ľe de Paran√° y con 28,9 puntos de promedio (896 puntos en 31 PJ).

Recordado por su eficiencia y la estética como tirador, también dejó una huella grande dentro de la segunda categoría, la Liga Argentina, como el jugador con mejor promedio de puntos, con 23,5 tantos en 106 partidos, habiendo disputado tres temporadas en la división. Fue campeón de Liga con Atenas de Córdoba en la temporada 1990, aquel Griego de antología que marcó una era dentro del básquet. Con el verde cordobés también fue campeón sudamericano en 1993, además de subcampeón nacional en 1989 y en la 1992/93.

Jug√≥ en Ferro Carril Oeste, San Miguel, Uni√≥n de Santa Fe, los ya mencionados Echag√ľe y Atenas, Pe√Īarol de Mar del Plata, Sport Club de Ca√Īada de G√≥mez y Regatas San Nicol√°s. Sin dudas un recorrido por dem√°s prestigioso, que se completa por supuesto con m√ļltiples presencias en torneos con la selecci√≥n argentina, donde se computan preol√≠mpicos, panamericanos y sudamericanos. Prestigios√≠sima trayectoria, que tras su retiro como jugador sigui√≥ manteniendo un fuerte v√≠nculo con el b√°squet desde su rol como entrenador y formador, desarrollando incluso proyectos deportivos. Empresario y emprendedor, sin dudas es uno de los grandes s√≠mbolos y referentes de la rica historia de la Liga.

Por otro lado tenemos a¬†Luciano, el hijo. El¬†Chuzito, apodado as√≠ justamente por la decantaci√≥n de su padre, es uno de los jugadores de mayor jerarqu√≠a dentro de la actualidad de la Liga Nacional. Escolta solidario, jugando incluso en la misma posici√≥n que Chuzo aunque polifuncional ya que hasta jug√≥ tanto como alero y como base gracias a sus capacidades t√©cnicas, Luciano tuvo una formaci√≥n por dem√°s importante a trav√©s de estos 30 a√Īos, siendo profesional desde 2007.

Como puntos destacados en la carrera del Chuzito se pueden mencionar el S√ļper 20 que gan√≥ la pasada temporada con San Lorenzo de Almagro, como as√≠ el subcampeonato de La Liga en la 2018/19 defendiendo los colores de Instituto de C√≥rdoba, adem√°s de ser subcampe√≥n del S√ļper 20 del 2017 tambi√©n con la Gloria. Con el Cicl√≥n tambi√©n logr√≥ el tercer puesto en la FIBA International Cup que se disput√≥ en Tenerife a principios de este a√Īo, y el subcampeonato en Liga Sudamericana en 2018. En las √ļltimas semanas confirm√≥ su pase al Flamengo de la NBB, un grande de Brasil y del continente.

M√°s all√° de estos √ļltimos clubes mencionados, el Chuzito tuvo un reconocido paso por cada uno de los escalones de nuestro b√°squet nacional, pasando nivel por nivel hasta convertirse en el jugador consolidado que podemos ver en la actualidad. Jug√≥ en Echag√ľe de Paran√° y San Mart√≠n de Corrientes dentro del marco de la Liga Argentina, y ya en la m√°xima divisi√≥n pas√≥ por Obras Basket, Sionista de Paran√°, La Uni√≥n de Formosa, Atenas de C√≥rdoba, Quimsa y los mencionados Instituto y San Lorenzo. Fue elegido y distinguido como el Mejor Sexto Hombre de La Liga 2018/19. Tambi√©n jug√≥ en el Minas Tenis Clube, en la 2011/12 de la NBB brasile√Īa. Por supuesto que tambi√©n tuvo participaci√≥n con la celeste y blanca, recordando que en formativas jug√≥ tanto Premundial U18 como Mundial U19; adem√°s de que en la mayor jug√≥ Panamericanos del 2011 y en noviembre del 2018 jug√≥ en una de las ventanas clasificatorias del pasado Mundial FIBA de China 2019.

EL CHUZO, UN GOLEADOR LEGENDARIO. Hablar de Luis Gonz√°lez es hacer menci√≥n a uno de los jugadores m√°s desequilibrantes que tuvo la Liga Nacional en sus primeros a√Īos. Surgido del club Parque de su Villaguay natal, cuando a los 13 a√Īos detectaron r√°pidamente sus condiciones con Carlos Elizalde como pilar, su carrera conllev√≥ un ascenso escal√≥n por escal√≥n, pasando tambi√©n por seleccionados locales, provinciales y nacionales (campe√≥n sudamericano en 1981), hasta que quiz√° uno de esos primeros saltos fuertes se dar√≠a cuando pas√≥ al Ferro de Le√≥n Najnudel, antes del nacimiento de los #35A√ĪosDeLiga.

Si bien no jug√≥ Liga Nacional con Ferro, fue parte del proceso de construcci√≥n camino a la Liga Nacional. Pasar√≠a a San Miguel, para luego recalar en Uni√≥n de Santa Fe, dirigido en aquel entonces por Flor Mel√©ndez y en lo que fue el primer a√Īo de La Liga, en 1985. Volvi√≥ a Entre R√≠os para jugar en la capital provincial, defendiendo los colores de Echag√ľe de Paran√° por tres temporadas, dentro de la cual nos topamos con aquella campa√Īa del 88 donde consigui√≥ un abrumador registro de 28,9 puntos por noche. Todo esto har√≠a que recale al siguiente a√Īo en Atenas, parte de quel equipo que entre sus filas ten√≠a tambi√©n a H√©ctor Pichi Campana y Marcelo Milanesio.

El Chuzo Gonz√°lez es uno de los m√°ximos goleadores de la historia de la Liga

Con Atenas gan√≥ t√≠tulos y fue protagonista en varias oportunidades, tanto a nivel nacional como internacional. En el Griego disput√≥ dos temporadas, la de 1989 y la liga corta de 1990, para luego pasar a Pe√Īarol en la 90/91. Luego siguieron Sport Club (91/92), un regreso a Atenas (92/93), Regatas San Nicol√°s (93/94) y las √ļltimas tres campa√Īas de su carrera con Echag√ľe, hasta que se retir√≥ tras la 96/97. Jug√≥ casi 15 temporadas a nivel profesional, dejando una huella imborrable en la memoria de todos, m√°s all√° de que el propio Chuzo confiesa que la fuerte autoexigencia y la presi√≥n que se pon√≠a lo hizo sentir en su momento como que siempre le falt√≥ lograr m√°s.

¬ęSiempre sent√≠ que estuve en deuda con el b√°squet. Siempre pens√© que ten√≠a mucho m√°s para dar y que no di el 100%, por m√°s que me romp√≠a el alma. A veces pas√© por momentos dif√≠ciles donde uno nunca dejaba de darlo todo, pero a m√≠ me pas√≥ de sentir que siempre uno jugaba mal. Entonces recuerdo que cuando volv√≠a a mi casa casi no dorm√≠a, me acostaba y me acordaba de todas las jugadas que hab√≠a hecho ese d√≠a, metiendo 30 o metiendo 10. Al otro d√≠a, lo que yo erraba, lo repet√≠a en un entrenamiento 10-15 veces y me puteaba solo, no pod√≠a creer c√≥mo pod√≠a errar esos tiros. Nunca lo contaba, pero era la forma de mejorar que ten√≠a¬Ľ.

¬ęA m√≠ me ayud√≥ mucho que cuando empiezo a meterla mucho en Echag√ľe, empiezan las defensas combinadas de cuadrado y uno o de tri√°ngulo y dos, m√°s que nada la primera. Entonces yo me com√≠ los mejores defensores de la Liga, desde Luis Oro√Īo hasta Aguilar, De La Fuente… pero no me los com√≠a solo, sino en cuadrado y uno. Los entrenadores no ten√≠an un sistema para eso. Es m√°s, en los bloqueos los agarraba a mis compa√Īeros y los tiraba en contra para que me bloqueen mejor, cortina en movimiento. Muchas veces los entrenadores me paraban en una esquina y jugaban 4 vs 4, era cuadrado y uno, y yo me quedaba quiz√° con el mejor defensor del rival y jugaban los otros cuatro (risas). Me pas√≥ en Echag√ľe, en Regatas… en varios lugares¬Ľ.

Como dec√≠amos, los √ļltimos a√Īos como jugador profesional para el Chuzo fueron en Echag√ľe, donde disput√≥ en conjunto un total de seis temporadas. La segunda etapa se dio ya con 32 a√Īos y en el TNA, donde el nacido en Villaguay decidi√≥ volver a un club donde hab√≠a pasado grandes momentos pero sabiendo que su retiro estaba a solo un par de a√Īos de concretarse.

¬ęMe volv√≠ a Echag√ľe para los √ļltimos a√Īos, ven√≠a de estar en Regatas de San Nicol√°s el a√Īo anterior. Me acuerdo que el Huevo S√°nchez me hab√≠a llamado para ir a Andino, que fue la temporada donde estuvo Manu en La Rioja (1995/96). Me sub√≠an el dinero que me ofrec√≠an, cada vez m√°s, pero yo ya hab√≠a tomado la decisi√≥n de irme a Echag√ľe, porque tambi√©n ten√≠a decidido retirarme a los 35 a√Īos. Hincha de River, y Francescoli hab√≠a dejado a esa edad, quer√≠a a esa edad dejar el deporte y no que el deporte me deje a m√≠, como dijo Enzo. Pero nadie lo sab√≠a, solo lo sab√≠a yo¬Ľ.

¬ŅCu√°l es la imagen de su hijo? Luciano por su parte tiene algunos vagos recuerdos de la etapa de jugador de su padre. El Chuzito naci√≥ en 1990, por lo cual vio al Chuzo en lo que ser√≠a pr√°cticamente la segunda etapa de su carrera. Fue ese a√Īo donde su padre sali√≥ campe√≥n con Atenas, y de hecho solo ten√≠a algunos meses cuando se consigui√≥ aquel t√≠tulo. No obstante, los recuerdos en s√≠ comienzan a llegar cuando fue m√°s consciente, y con esto hablamos de la √©poca de los √ļltimos a√Īos de la carrera con su mencionado regreso a Paran√°.

¬ęNo tengo el recuerdo tan v√≠vido porque mi viejo los primeros a√Īos andaba de un lado para el otro de esas mudanzas cuando jugaba en Atenas, Pe√Īarol, a√Īos en los que no tengo memoria porque era muy chiquito. Donde s√≠ empiezo a tener un poco m√°s de recuerdos es cuando mi viejo se viene a Echag√ľe. Sin dudas era consciente de que mi viejo jugaba en el primer equipo y que iba mucha gente a verlo, pero no era tan consciente del nivel de mi viejo, de lo importante que era. Para m√≠ eran todos buenos jugadores, todos eran lo mismo, y no pod√≠a diferenciar el uno del otro si eran buenos, regulares, m√°s o menos… cuando era chico para m√≠ era imposible diferenciar eso. Lo que s√≠ ten√≠a claro es que mi viejo jugaba y s√© que eso me motivaba much√≠simo a m√≠ para ir a entrenar y hacer un mont√≥n de cosas para intentar imitarlo¬Ľ.

Por supuesto que esa imagen de chico tambi√©n fue tomando una mayor forma con el paso de los a√Īos. Y es que, como todo hijo, Luciano cay√≥ en la cl√°sica curiosidad de saber c√≥mo jugaba su padre, mientras a su vez iba tomando m√°s consciencia de cuestiones t√©cnicas del juego y pod√≠a tener una opini√≥n mucho m√°s formada de la que ten√≠a de ni√Īo. Independientemente de esa referencia, est√° claro que el Chuzito siempre observ√≥ a su padre como un ejemplo y modelo a seguir. En ese sentido, en todo momento de su desarrollo busc√≥ imitarlo.

¬ęCon los a√Īos me fue dando un poco de curiosidad y he visto algunos partidos de mi viejo en sus mejores a√Īos, para ver realmente qui√©n era mi viejo. Es muy f√°cil que te lo digan, pero yo ten√≠a esa curiosidad de verlo c√≥mo jugaba, realmente quer√≠a verlo y, entendiendo obviamente los cambios que fue teniendo el b√°squet con los a√Īos, y la verdad es que el loco jugaba b√°rbaro, la romp√≠a. Creo que a todos los que tenemos pap√°s que fueron jugadores nos pasa lo mismo, como que uno siempre tiene esa imagen de √≠dolo de su pap√° y quiere hacer lo mismo. Y el hecho de tener esa imagen de mi viejo me motivaba much√≠simo, quer√≠a imitarlo y ser como √©l, y hasta dir√≠a que en mi cabeza era normal y s√ļper natural eso¬Ľ.

LA INFANCIA DEL CHUZITO. La pasi√≥n se transmiti√≥ por la sangre y Luciano desde muy peque√Īo ya comenz√≥ a tener un fuerte contacto con el b√°squet. No pod√≠a esperarse menos, ya que el amor por la naranja y la emoci√≥n que generaba el hecho de picar una pelota siempre estuvo muy ligado a los Gonz√°lez. Y en el caso del Chuzito, todo se dio de manera mucho m√°s autom√°tica, casi como si fuese normal, desde la simpleza de crecer en un ambiente familiar con pap√° de referente y siendo el b√°squet un est√≠mulo constante.

¬ęNo recuerdo tanto, pero me han contado mucho y hay fotos que demuestran que s√≠, que ya en los primeros a√Īos me iba a todos los partidos de mi viejo, de tener el t√≠pico arito de pl√°stico con la pelotita de goma colgados en alg√ļn lugar de casa como siempre. Cuando mi viejo se viene a Echag√ľe, ya ten√≠a algo de seis a√Īos m√°s o menos y empezaba a jugar con mosquitos. En esas primeras divisiones tengo un recuerdo m√°s fresco, porque ya empec√© a tener categor√≠as en formativas y empiezo a encontrarme con la pelota. Tengo algunos recuerdos muy lindos de esa √©poca¬Ľ.

Luciano junto a sus hermanos m√°s chicos, el tercero contando desde la izquierda

¬ęMe acuerdo de jugar en el play√≥n de la cancha de afuera de Echag√ľe, esa transici√≥n de la pelotita chica a la mediana, empezar a jugar partidos los fines de semanas, toda esa parte la tengo s√ļper fresca. Tambi√©n tengo toda la parte fresca de ir a verlo a mi viejo, porque se retir√≥ cuando yo ten√≠a casi 8 a√Īos, en el 97 jugando en Echag√ľe. Recuerdo haber ido a ver algunos partidos de mi viejo, un mont√≥n de fotos de esa √©poca con mi viejo y de hecho la primera camiseta que us√© alguna vez cuando arranqu√© a jugar al b√°squet a los 4 a√Īos se la di a mi viejo porque la ten√≠a guardada, as√≠ que tengo un par de recuerdos que son reliquias despu√©s de tantos a√Īos¬Ľ.

El Chuzo tambi√©n recuerda aquella primera camiseta que us√≥ Luciano con apenas 4 a√Īos. Y es que termina teniendo un valor especial, √ļnico, parte del orgullo de un padre viendo a su hijo c√≥mo va dando sus primeros pasos en el b√°squet, en aquel deporte que tanto han respirado y tanto los ha unido durante todos estos a√Īos. Aquella remera con la que el Chuzito arranc√≥ a jugar fue en San Nicol√°s, cuando su padre milit√≥ con los colores de Regatas en la temporada 93/94 de la Liga Nacional. El recuerdo, esa reliquia como bien comenta el hijo, para el padre resulta ser algo tan importante que la enmarc√≥ la puso en su oficina.

¬ęComo una de las cosas m√°s importantes que tengo de recuerdo es su primer camiseta, cuando est√°bamos en San Nicol√°s, que la tengo en un cuadrito en mi oficina. Ah√≠ ten√≠a 4-5 a√Īos, y esa camiseta est√° apenas entr√°s a mi oficina. La guard√≥ la mam√° y ahora la tengo yo en un cuadro, que fue cuando arranc√≥ con el b√°squet y comenz√≥ a transitar este camino¬Ľ.

¬ęOtra cosa que no me olvido es cuando salimos campeones con Atenas. No se me olvida nunca la imagen de tenerlo en mis brazos, tengo esa imagen grabada y de hecho suelo buscarla porque est√° en un video, en el medio de los festejos mientras todos celebramos en la cancha. Luciano era chiquito. Despu√©s lo de siempre, el arito de pl√°stico y una pelota que era m√°s grande que √©l al principio tambi√©n (risas), eso estaba presente en todo momento en esa √©poca¬Ľ.

Y as√≠ como afloran esos recuerdos, Luciano recuerda los tiempos de muy peque√Īo siendo un fiel compa√Īero de su padre. Como si fuese un c√≠rculo, una cadena que se repite una y otra vez, generaci√≥n tras generaci√≥n, con los hijos casi como escuderos de sus padres jugadores, como una sombra que los siguen a todas partes. Al Chuzito le pasaba justamente lo mismo con Luis, como al d√≠a de hoy ve ese reflejo suyo de aquella √©poca en algunos hijos de los compa√Īeros de equipo que tiene en la actualidad.

¬ęMe pasaba un mont√≥n eso de seguir a mi viejo a todos lados, a las comidas con el equipo, a los asados, de esas cosas lindas adem√°s de los partidos me acuerdo. Incluso ten√≠a eso de meterme en los vestuarios, como pasa hoy con los hijos de compa√Īeros m√≠os que quiz√° estamos todos dentro del vestuario y ellos tambi√©n se meten adentro. Recuerdo de haber vivido esas cosas, de que terminen los partidos e ir a saludarlo a mi viejo cuando los jugadores iban a saludar al centro de la cancha… esas tambi√©n las pas√©¬Ľ.

EL CAMINO AL PROFESIONALISMO, PASO A PASO.¬†Si bien hoy podemos encontrar a un Chuzito afianzado, consolidado como jugador y gozando de rendimientos muy altos, la realidad es que para que todo este presente se construya existi√≥ un pasado que debi√≥ surtir. Y hablamos de todo un recorrido desde muy joven, desde que se inici√≥ en Paran√° pasando por los distintos torneos locales, ligas provinciales y a partir de ah√≠ empezar a tomar un vuelo nacional, que tambi√©n fue escalonado pasando por la ex Liga B, el TNA/Liga Argentina y un salto a la Liga Nacional donde tambi√©n debi√≥ acomodarse con el paso de los a√Īos.

El propio Luciano recuerda la importancia tanto de su padre como de toda su familia dentro de este camino, desde el acompa√Īamiento constante pero tambi√©n desde la experiencia que pod√≠a aportarle el Chuzo por haber tenido vivencias similares. En ese sentido, el Chuzito agradece que cada escal√≥n que fue pisando en el b√°squet le sirvi√≥ para ir madurando y entendiendo c√≥mo buscar su mejor juego.

¬ęEn mis inicios sobre todo, mi viejo fue una muy importante fuente de consulta porque despu√©s de estar juntos en la Liga Provincial me fui a jugar Liga B en Uni√≥n, y ah√≠ tambi√©n me ayud√≥ porque estaba Seba Uranga como entrenador. Mi carrera se fue dando as√≠, escalonada y paso a paso. Y estoy mucho m√°s que agradecido de que se haya dado de esa forma porque m√°s haya de no haberme salteado ning√ļn paso y de la ense√Īanza que tuve en todo momento, me hizo valorar much√≠simo el camino que recorr√≠ hasta ahora. Como consecuencia de todo este camino termino jugando hoy Liga Nacional, y fui pasando de niveles, d√°ndome cuenta de los cambios que hab√≠a y entendiendo c√≥mo ten√≠a que actuar para seguir subiendo de nivel y encontrar mi mejor versi√≥n posible¬Ľ.

¬ŅLa decisi√≥n por ser jugador? Natural, demasiado natural. Y es que, como dec√≠amos previamente, la cantidad de est√≠mulos tan fuertes que recibi√≥ el Chuzito desde muy chico hizo que en ning√ļn momento debiera verse en la necesidad de elegir este camino, sino que todo fue tan simple que desde los primeros a√Īos de su infancia confiaba en convertirse en un jugador profesional. Los resultados est√°n mucho m√°s que a la vista, ante un jugador que tiene casi 10 temporadas en la m√°xima categor√≠a y se mantiene en el nivel m√°s alto desde 2010. Eso tambi√©n lo fue confirmando con sus progresos y con las se√Īales que el mismo deporte le fue dando.

¬ęDesde muy chico me di cuenta que quer√≠a ser jugador de b√°squet y dedicarme a esto. Cuando me di cuenta de algunas cualidades como para poder ir jugando al b√°squet, sin crearme falsas expectativas, fui entendiendo que quiz√° me destaca en el torneo local y notaba que mi viejo ten√≠a cierto inter√©s en m√≠ por lo que me llevaba a entrenar algunas cosas extras… entonces ah√≠ es como que me fui dando cuenta que pod√≠a proyectarme como jugador. En el medio alg√ļn llamado de la selecci√≥n de Paran√°, despu√©s selecci√≥n de Entre R√≠os, ya con 13-14 a√Īos, y eso me permiti√≥ irme midiendo un poco m√°s a nivel nacional y me fui dando cuenta de que ten√≠a algunas posibilidades y que era algo que realmente quer√≠a hacer¬Ľ.

¬ęDesde chico siempre quise ser jugador. Disfrutaba much√≠simo jugar, los viajes con el equipo, disfrutaba mucho competir, representar a las distintas selecciones y todo lo que conlleva esa parte de la formaci√≥n de cada chico. Fue totalmente natural, se fueron dando cosas paulatinamente y nunca hubo un cambio abrupto en el medio que tampoco me lleve a tener que decidirlo, sino que fue casi hasta sin darme cuenta de que iba a suceder. Incluso fue todo s√ļper escalonado, y de hecho estoy muy contento de que haya sido de esa forma¬Ľ.

Con San Lorenzo, en la √ļltima temporada de La Liga

El Chuzo por su parte cuenta c√≥mo eran esos primeros a√Īos de maduraci√≥n deportiva de su hijo. Si bien entend√≠a que ten√≠a condiciones para explotar, sab√≠a que era cuesti√≥n de mantener un trabajo constante, dedicaci√≥n y compromiso para que ese talento pueda exprimirse. Por eso tambi√©n es que supo guiarlo, ya fuese cuando lo dirigi√≥ para Liga Provincial como as√≠ tambi√©n cuando comenz√≥ a dar pasos m√°s s√≥lidos con la llegada que el propio Luciano menciona en Uni√≥n de Santa Fe. No obstante, el padre tambi√©n es consciente de que el camino no fue sencillo, que Luciano debi√≥ pasar momentos deportivos complicados de afrontar, pero que felizmente todo termin√≥ encaus√°ndose positivamente con la constancia y la maduraci√≥n.

¬ęLuciano me dec√≠a de chico que se iba a ir a Europa a jugar b√°squet, y yo lo cargaba con que como lejos iba a ir a jugar a la calle Europa (risas). Siempre dijo que quer√≠a ser jugador y as√≠ fue. Si me preguntabas a m√≠, a los 14-15 a√Īos lo ve√≠a con condiciones pero todav√≠a no pon√≠a una ficha importante en √©l. Me ofrecen irme a Villaguay a jugar Liga Provincial y llevo dos chicos de Paran√°, con Luciano siendo uno de ellos, como el 11 y 12 del equipo. En ese momento se estimul√≥ much√≠simo entrenando ah√≠, con casi 16 a√Īos y donde creo que hace un quiebre tambi√©n en que iba a dedicarse a esto¬Ľ.

¬ęDespu√©s se lo lleva Sebasti√°n Uranga a Uni√≥n de Santa Fe. Ah√≠, tambi√©n con Antonio Ferrari, creo que tuvo el crecimiento t√©cnico-individual porque le dieron la confianza y dio un salto de calidad importante. Pero no significaba la realidad que viv√≠a deportivamente, m√°s all√° de lo mucho que mejoraba. Luciano tuvo que remarla casi toda la vida, y mucho. Juega C, Federal con Uni√≥n, despu√©s vino Echag√ľe donde jugaba poco y era suplente en el torneo local de juveniles, y situaciones as√≠ hasta que reci√©n en los √ļltimos a√Īos es como que se le empez√≥ a dar todo mucho mejor¬Ľ.

¬ęUna vez, de chico, me dijo que si iba a ser as√≠ de duro y complicado quer√≠a dejar de jugar. Le dije que no, que ten√≠a las condiciones pero el tema es que la vida es as√≠, que se ten√≠a que romper el alma entrenando todos los d√≠as y lo vea. Su carrera deportiva fue as√≠ siempre de dura, es muy loca su historia. Una situaci√≥n dura que tuvo que pasar fue cuando lo cortan de Obras y se tuvo que ir a Minas, y hubo un momento en el que se quer√≠a volver. La realidad es que le estaba yendo muy bien deportivamente pero jugar como extranjero con 20 a√Īos era una locura, y me acuerdo que me ped√≠ vacaciones de mi trabajo para irme 10 d√≠as a verlo, y ah√≠ se acomod√≥ un poco todo. Esas fueron dos situaciones duras, y tuvo varios a√Īos complicados en el sentido deportivo¬Ľ.

Dentro de este paso a paso que se respetó a rajatabla para el Chuzito, pasando por todos los niveles, demostrándose que podía llegar e incluso con el básquet poniéndolo a prueba en varias situaciones particulares que le tocó vivir deportivamente. Claro que acá hay un arco por demás importante, que es el pilar que representa su familia, pasando por su padre en particular por ser la voz más experimentada dentro de la materia, pero sin olvidar a su madre Fabiana y sus hermanos, Ayelén y Emiliano.

El Chuzito mismo cuenta c√≥mo fue sobrellevando los momentos no tan felices, a veces generados desde la ilusi√≥n misma de buscar algo m√°s y otras veces top√°ndose con la realidad y hasta cierta frialdad que tiene el profesionalismo dentro de una carrera con tantos a√Īos. En este sentido, si bien tambi√©n conllev√≥ un proceso de maduraci√≥n en todo sentido, hoy termina encontr√°ndose con una realidad por dem√°s importante, de la mano que a su vez estos √ļltimos a√Īos todo ha encajado a la perfecci√≥n tras tanto sacrificio.

¬ęMe cost√≥ un mont√≥n. Siempre, y en los primeros a√Īos m√°s todav√≠a, estuve muy apoyado en mi familia, en mis viejos, porque me costaba. Uno tiene todas esas expectativas, es joven, y por ah√≠ las cosas no se me daban de la forma en las que uno quer√≠a que s√≠ despu√©s se terminaron dando en estos √ļltimos a√Īos. Pero han pasado varias temporadas en el camino. Mis expectativas quiz√° cuando era m√°s chico eran unas y no las consegu√≠a, y despu√©s se termin√≥ consiguiendo en los a√Īos posteriores¬Ľ.

¬ęSin dudas que hablo mucho de mi viejo y la importancia que tiene incluso al d√≠a de hoy acompa√Ī√°ndome porque desde siempre estuvo como mi apoyo en todo, mucho m√°s en los comienzos, como para mantenerme en la l√≠nea inclusive, sin creerme que era el mejor como as√≠ tambi√©n si ten√≠a que jugar tres a√Īos en el TNA como lo hice saber que no estaba mal, que fue esa etapa m√≠a entre los 17 y los 20 que estuvo buen√≠sima, una gran experiencia para m√≠ y despu√©s termino y√©ndome a jugar la Liga. Tambi√©n entiendo que si se dio as√≠ por algo ser√°, y estos √ļltimos a√Īos reci√©n ya logr√© hacerme cargo de un mont√≥n de cosas y ya no mirar tanto para el costado, ponerme una meta y darle para adelante. Fue un largo camino, hoy ya tengo 30 a√Īos y soy consciente que dentro del camino he madurado un mont√≥n de cosas desde el juego y dem√°s, me siento c√≥modo en ese sentido y cuando tengo que hablar con mi viejo, sea de b√°squet o de lo que fuese, elijo los momentos y trato de encontrar un equilibrio¬Ľ.

LAS ENSE√ĎANZAS DEL CHUZO Y LA RELACI√ďN ENTRE AMBOS. Siguiendo con esta l√≠nea de c√≥mo se ha ido desarrollando la carrera del Chuzito, por supuesto que encontrar en su padre a un jugador hist√≥rico y tan emblem√°tico para la Liga Nacional resulta ser una condici√≥n que debi√≥ exprimirse. El escolta que jug√≥ la √ļltima temporada en San Lorenzo explica que cuando era muy joven y con apenas 14 a√Īos decide irse de Echag√ľe a otro club de la ciudad como Talleres, donde ya estaba dirigiendo su padre en la categor√≠a mayor de la instituci√≥n.

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Los González: Luciano, Luis, Ayelén y Emiliano

¬ęA los 14 a√Īos aproximadamente me voy a Talleres de Paran√°, donde mi viejo dirig√≠a la primera divisi√≥n. En ese momento ven√≠a de Echag√ľe y jugaba solo en mi categor√≠a, y cuando me fui a Talleres pas√© tambi√©n a jugar en categor√≠as m√°s grandes incluso llegando a jugar en juveniles que eran dos categor√≠as m√°s que la m√≠a por un tema de cantidad de jugadores. Echag√ľe ten√≠a su cantera y yo quiz√° no ten√≠a tanto lugar, y en ese momento mi viejo me aconsej√≥ cambiarme de club. Lo hice y creo que fue una de las mejores decisiones que tom√©, porque sent√≠a que me iba a estancar un mont√≥n jugando en una sola categor√≠a y me dio un panorama b√°rbaro¬Ľ.

¬ęMi viejo tambi√©n me empez√≥ a inculcar que entrenando tres veces por semana es irreal si quer√©s seguir por este camino, as√≠ que empezamos a sumar unos turnos a la hora de la siesta despu√©s del colegio. A los 14-15 a√Īos tambi√©n empec√© a ir al gimnasio, y ya en ese entonces fui haciendo cositas que antes no hac√≠a, porque antes eran esos tres entrenamientos por semana y jugar, nada m√°s. En ese momento tambi√©n se empez√≥ a jugar el famoso picadito, el 3×3, ah√≠ en el club as√≠ que esos dos a√Īos que estuve en Talleres de Paran√° fueron espectaculares y me sirvieron para crecer un mont√≥n, teniendo a mi viejo ah√≠ al lado ayudando tanto a m√≠ como a todos los dem√°s, porque incluso lleg√≥ un momento que todos los chicos de mi categor√≠a tambi√©n sum√°bamos entrenamientos a la hora de la siesta despu√©s del colegio¬Ľ.

Todo esto tiene una óptica similar pero de todas formas necesaria de destacar, si tenemos en cuenta la faceta del Chuzo como entrenador, donde ahondó mucho más sus conocimientos que ya tenía en su periodo de jugador, sabiendo incluso cómo transmitirles cierto tipo de conocimientos a sus hijos. La importancia de detectar hasta los momentos, de cómo y cuándo, y que todo el progreso se vea plasmado dentro de un proceso también, para saber hacia dónde ir en cada elección y cada sensación.

En definitiva, Luis escribi√≥ una carrera bastante similar a la de Luciano en cuando pasar por momentos bisagra dentro de su historia como jugador, desde decidir irse del estelar Ferro de los ’80 para jugar en San Miguel, pasando tambi√©n por Uni√≥n donde ya en 1985 jug√≥ la primera Liga Nacional. Luego el recorrido sigui√≥ por Echag√ľe, Atenas, Pe√Īarol y dem√°s equipos, pero ese comienzo tampoco fue sencillo para el Chuzo y lo explica con las historias que fue viviendo tambi√©n.

¬ęEl ser padre de un jugador de b√°squet que pasa por todas estas situaciones, de ir paso a paso, de haberla luchado siempre y sabiendo que fue muy dif√≠cil para Luciano, es una mezcla de orgullo y me encantar√≠a que muchos jugadores pasen por esa misma situaci√≥n. No me refiero al sufrimiento sino en el ir escalando por categor√≠as¬Ľ.

¬ęSer profesional implica mucho y en ese sentido trat√© de entenderlo con Luciano. Es muy particular porque a m√≠ tambi√©n me cost√≥ mucho ser profesional, porque cuando yo me voy del gran Ferro de todos los tiempos, con Cortijo, Oro√Īo, Uranga, Darr√°s y Maggi, hablo con Le√≥n y le digo que ten√≠a ganas de jugar. Le√≥n fue claro conmigo y me dijo que iba a jugar dentro de 3 a√Īos en Ferro, pero que le parec√≠a muy bien que quiera jugar. Entonces me recomend√≥ a un club como San Miguel, que reci√©n hab√≠a ascendido, donde ayud√≥ a armar un equipo y nos hab√≠amos ido varios chicos que en ese momento est√°bamos en la selecci√≥n argentina juvenil. All√° estaba Becerra, el t√≠o de Luis Scola, yo no lo conoc√≠a tanto pero era un gran jugador y en esa √©poca ya se estaba retirando. De ah√≠ a Uni√≥n de Santa Fe donde tambi√©n me toc√≥ remarla, porque me lleva Flor Mel√©ndez y de golpe llega el Negro Romano as√≠ que la remaba desde atr√°s otra vez (risas), a veces jug√°bamos un rato juntos pero si tiraba un tiro de m√°s chau, y m√°s porque el Negro era mi √≠dolo, as√≠ que m√°s respeto a√ļn le ten√≠a¬Ľ.

¬ęEl proceso que a m√≠ me toc√≥ pasar como jugador me sirvi√≥ para despu√©s convivir un poco en paz con Luciano en el sentido de entender cu√°ndo se tiene y quiere hablar de b√°squet. A m√≠ me encantar√≠a hablar mucho m√°s de b√°squet con √©l, pero lo respeto, sobre todo los silencios. Si gana sin importar c√≥mo juega podemos hablar al otro d√≠a, no pasa nada, pero si pierde por ejemplo directamente no lo llamo porque s√© lo que pasa por la cabeza del jugador que pierde. Si tiene ganas claro, todo lo que quiera, y eso lo hice todo el tiempo. Luciano sab√≠a que cuando quisiera hablar de lo que sea me ten√≠a a disposici√≥n, eso lo hablamos, tenga o no tenga raz√≥n, pase o no pase, m√°s o menos grave. Mi funci√≥n como padre es que hable de b√°squet cuando tiene ganas de hacerlo, y si no quiere hablar de b√°squet entonces no se charlar√°. Entiendo que el jugador de b√°squet tiene dos cosas, la vivencia en soledad y la vagancia en soledad. En ese sentido, Luciano supo moverse bien desde chico, no solo por lo que le hayamos podido inculcar nosotros desde casa sino tambi√©n porque tambi√©n tuvo algunos compa√Īeros que m√°s o menos le indicaron por d√≥nde ir¬Ľ.

Independientemente de estar en todo momento para lo que Luciano necesite, como todo padre que se preocupa y desvive por el bienestar de sus hijos, el Chuzo tambi√©n cuenta c√≥mo era y sigue siendo su postura en cada partido que el Chuzito juega. Los nerviosismos y la emoci√≥n siempre presentes, la expectativa, el aliento y el buen augurio por resultados favorables tambi√©n, pero todo lo dem√°s pasa m√°s desde lo interno, por dentro, sin manifestarlo sabiendo que cualquier otra sensaci√≥n podr√≠a ser contraproducente. Sobre todo en los primeros a√Īos, donde hasta pod√≠a llegar a ser una presi√≥n.

¬ęCuando Luciano jugaba mini b√°squet iba a un par de partidos, y m√°s que yo la madre hizo un rol muy bueno donde lo acompa√Ī√≥ siempre. Ella quiz√° con alg√ļn grito de aliento, por haber sido deportista y entender que quiz√° siendo muy chico se pod√≠a generar una presi√≥n si uno dec√≠a m√°s, pero yo no emit√≠a sonido alguno. Es m√°s, si hoy me ves incluso en la Liga vi√©ndolo a Luciano soy igual, no digo nada en el partido o en una cancha. Por m√°s que hayamos jugado al b√°squet profesionalmente no corresponde decir nada, porque a nosotros como chicos o incluso ya formados como jugadores no nos hubiese gustado que nos hicieran lo mismo¬Ľ.

LOS CHUZOS COMPARTIENDO EQUIPO.¬†Como se dijo previamente, los Gonz√°lez compartieron equipo en varias oportunidades. Eran otros tiempos, con el Chuzito todav√≠a un adolescente que a√ļn no salido de su Entre R√≠os natal y un Chuzo en su faceta de entrenador, pasando varios clubes de la provincia en los que llev√≥ a cabo sus proyectos deportivos. Una de esas primeras veces en las que coincidieron, aunque primero mucho m√°s desde compartir el mismo club y no tanto el equipo en s√≠, fue cuando se encontraron en Talleres de Paran√°, donde Luciano pudo llegar a jugar en varias categor√≠as. Luis comenta un poco c√≥mo fue todo ese cambio y c√≥mo trat√≥ de mantenerlo estimulado con el b√°squet dentro de una edad tan importante para los j√≥venes.

Luciano y Luis juntos, en una tribuna, viendo jugar al m√°s chico de los Gonz√°lez

¬ęCuando me voy a dirigir Talleres y Luciano jugaba formativas en Echag√ľe, ten√≠a 13-14 a√Īos. Le dije que se venga conmigo, iba a poner un asistente que trabaje bien en las formativas. En Echag√ľe era uno m√°s de su categor√≠a por as√≠ decirlo, m√°s all√° de que se pod√≠a destacar algo. Se dio as√≠, se vino conmigo a Talleres. Ese a√Īo entrenaba en formativas lo llevaban a las categor√≠as superiores, sea U17 y U19, ya teniendo un biotipo altito. En ese entonces los clubes no acostumbraban a entrenar en enero y febrero, y aprovech√© que en el club ten√≠an pileta para poner un par de entrenadores de formativas en el horario de la siesta, una hora y media o dos antes. Arrancaron con 4-5 chicos, incluyendo a Luciano, y en un momento pasaron a ser 50. Al entrenar todos los d√≠as, fue una cantidad de est√≠mulos muy grande que en tres meses parec√≠a para √©l como si fuese un a√Īo de entrenamiento¬Ľ.

Tampoco hay que olvidar la etapa de la Liga Provincial, donde con el Chuzito un poco m√°s grande y antes de dar sus primeros saltos fuertes de calidad y proyecci√≥n, volvi√≥ a encontrarse con su entrenador como su padre. Luciano se remonta a aquellos a√Īos, entre los gratos recuerdos que se le vienen a la cabeza por una etapa tan linda y hasta despreocupada de la juventud, y las sonrisas producidas por acordarse de alguna que otra situaci√≥n c√≥mica con su padre. La etapa de Sarmiento de Villaguay.

¬ęDespu√©s de esa etapa en Talleres me fui a jugar Liga Provincial y de nuevo tambi√©n mi viejo era el entrenador. Recuerdo que la Liga Provincial, ya con mayores, era dur√≠sima, y ah√≠ capaz que no me quedaba otra que bancarme las locuras de mi viejo (risas). Pero yo quer√≠a aprender, ya el hecho de estar integrando un plantel mayor y competir a nivel provincial, estaba muy bueno, y quiz√° jugaba poco pero tambi√©n es verdad que ten√≠a 16 a√Īos y hab√≠a much√≠simo por aprender todav√≠a. Atesoro esos a√Īos de una manera muy especial porque es la previa a integrar planteles profesionales, y sin lugar a dudas lo disfrutaba un mont√≥n porque era salir a divertirme, jugar por el puro hecho de jugar. Despu√©s pod√≠an darse o no los resultados, porque hemos salido campeones de la liga local, pero la verdad es que nos divert√≠amos much√≠simo, era un grupo de amigos que jug√°bamos, el mismo grupo de amigos con el que sal√≠amos, con el que nos √≠bamos a un cumplea√Īos de quince y que al otro d√≠a a las 2 de la tarde nos volv√≠amos a juntar… estaba buen√≠simo. Fue s√ļper divertido¬Ľ.

¬ęHemos tenido un mont√≥n de discusiones (risas). Fue dentro de una etapa que podr√≠a decir que hasta era l√≥gica tambi√©n, porque ten√≠a 15-16 a√Īos y cre√≠a que jugaba b√°rbaro, mi viejo quiz√° se quer√≠a acercar para poder corregirme cosas y yo un poco por orgulloso, un poco de ir al choque y hasta por el hecho de que era mi viejo. Y a veces hasta se peleaba tambi√©n con mis amigos, mis compa√Īeros, no era tan sencilla la situaci√≥n pero estaba buen√≠simo (risas). Hubo muchas vueltas de los partidos donde obviamente volv√≠amos en el mismo auto, y capaz que no se emit√≠a ni una sola palabra en el trayecto de la vuelta del club a la casa. Es una situaci√≥n muy dif√≠cil, aparte yo me imagino que cuando un padre tiene algo para decir no se puede contener o esperar, porque lo vivi√≥ y sabe lo que es un partido, y sobre todo en el caso de mi viejo donde tambi√©n hay que sumar que era el entrenador… as√≠ que cada vez que ten√≠a que cagarme a pedos en la cancha la vuelta a casa no era f√°cil (risas)¬Ľ.

Por su parte el Chuzo recuerda que a veces pod√≠a existir alguna que otra situaci√≥n particular, pero nada fuera de lo que era un trato habitual entre jugador y entrenador. En este sentido, Luis remarca el siempre haber sido claro con separar los roles, sabiendo que dentro de la cancha Luciano pasaba a ser un jugador m√°s de sus dirigidos y que hasta ten√≠a algunos debates con los dirigentes que quer√≠an verlo jugar m√°s a su hijo, aunque el Chuzo ten√≠a una visi√≥n y no lo consideraba tan preparado a√ļn.

¬ęComo su entrenador, en sus inicios, quiz√° yo era muy duro con √©l. Como pap√° no mezclaba las cosas, porque entr√°bamos en un entrenamiento y para m√≠ era un jugador m√°s. Incluso hay dirigentes que pueden dar fe de esto, porque cuando lo dirig√≠ en Sarmiento, que estuve como entrenador, me dec√≠an que Luciano ten√≠a que jugar m√°s y me preguntaban por qu√© no lo pon√≠a, pero yo les dec√≠a que no me parec√≠a el momento… discut√≠a con el dirigente, √©l a favor de Luciano y yo era el pap√° que no lo pon√≠a (risas). Imaginate c√≥mo era esa situaci√≥n. Capaz hoy te digo que me equivoqu√© en ese momento, pero esa fue la experiencia que tuvimos¬Ľ.

Independientemente de esa situaci√≥n particular, el Chuzo siempre tuvo una √≥ptica minuciosa sobre las condiciones del Chuzito y su desarrollo. Quiz√° cuando era m√°s joven era un tanto indescifrable el jugador que pod√≠a proyectarse a ser independientemente de las condiciones que mostr√≥ desde un principio, sin embargo, con el paso de los a√Īos todo eso se fue solidificando y Luciano termin√≥ transform√°ndose en un jugador solidario. Es ese jugador que resigna protagonismo propio para que su equipo brille, aquel que antes de encarar hacia el aro piensa en asistir a alg√ļn compa√Īero si es que la situaci√≥n de juego lo amerita.

¬ęSiempre lo vi como un 2 distinto. Si analiz√°s los 2 normalmente, Safar por ejemplo, le das 30 cent√≠metros y piensa en tirar… y est√° b√°rbaro que as√≠ sea, hablando de jugadores de su generaci√≥n, donde quiz√° m√°s ac√° en el tiempo podemos nombrar a Redivo por ejemplo. Luciano ten√≠a en mente que ten√≠a que mejorar f√≠sicamente y tambi√©n mejorar la parte defensiva, entonces el tipo se puso eso como objetivo. As√≠ se fue consolidando, creo que incluso fue leyendo hacia d√≥nde iba a ir el b√°squet, y eso lo ayud√≥ notoriamente. Siempre piensa como un jugador de rol, y respeta si hay alguien mejor en el equipo, cosa que tambi√©n lo hace muy bueno para el entrenador. Si le dicen que va a ser sexto o s√©ptimo hombre lo acepta siempre y cuando tenga los minutos que le dicen que le van a dar, y eso no solo habla de la mano del entrenador sino tambi√©n de la forma en la que tiene Luciano de aceptarlo. No todos aceptan eso¬Ľ.

¬ęSiempre hablo con Luciano de que me encanta la evoluci√≥n del b√°squet, y es real que me gusta el b√°squet de ahora. Cuando yo ten√≠a 20 ten√≠a que meter 20 puntos pero era horrible, hab√≠a otra presi√≥n constante. Si hab√≠a d√≠as donde met√≠a 10 pero yo consideraba que hab√≠a pasado bien el bal√≥n y que hab√≠a defendido m√°s o menos bien, y capaz te volv√≠as a la casa, no sal√≠as en el diario y el entrenador te contrataba para lo otro. Parte de la evoluci√≥n tambi√©n la entendi√≥ Luciano, porque en parte de su crisis entendi√≥ que era un 2 generoso, solidario, que si ten√≠a que pasar el bal√≥n lo hac√≠a y si ganaba m√°s all√° de no tener un gran partido estaba contento igual, y de verdad que estaba contento¬Ľ.

EL MISMO APELLIDO; DOS CAMINOS DIFERENTES. Cuando se habla de transmitir ese amor por lo que uno hace, y en consecuencia de este legado que pasa del padre al hijo, erróneamente puede pensarse que el apellido tiene que ver con trazar una trayectoria similar o de la misma magnitud a la que hizo su predecesor. Y la realidad es que tomarlo de esa forma resulta ser contraproducente, ya no nos debemos olvidar que partimos de la base en la que cada uno es libre de sus elecciones y que cada uno es un caso aislado y diferente.

En el caso de los Gonz√°lez encontramos similitudes varias: el mismo apellido, la misma posici√≥n, el mismo apodo… y hasta en parte tambi√©n puede decirse que hay una referencia en los clubes por los que pasaron (Echag√ľe, Uni√≥n, Atenas, incluso a nivel selecci√≥n ambos tambi√©n llegaron a vestir la celeste y blanca). Pero dentro de la cancha las diferencias est√°n mucho m√°s marcadas: el Chuzo fue mucho m√°s un tirador nato, un goleador soberbio y prodigioso, con enormes facilidades en ofensiva; y el Chuzito es mucho m√°s un laborioso, todoterreno, mucho m√°s de rol y con la capacidad tanto de jugar en todas las posiciones del per√≠metro, parte de su gran talento para adaptarse.

De todas formas, m√°s all√° de estas distancias que marcamos, despegarse de la imagen del padre fue algo particular contra lo que tuvo que combatir Luciano en sus primeros a√Īos de carrera, de muy joven, cuando ni siquiera hab√≠a comenzado a transitar profesionalmente. Obviamente que con el paso del tiempo eso desapareci√≥, porque el jugador demuestra sus propias condiciones de juego, escribir√° su propia historia a su manera, y eso hace que todo fluya much√≠simo m√°s. Otro aspecto, que es el que marca Luciano a continuaci√≥n, es que entendi√≥ que en casa ten√≠a la experiencia de su padre para poder sacarle provecho cada vez que necesitaba alg√ļn consejo puntual sobre la vida deportiva.

¬ęMe acuerdo del famoso dicho de que estaba en la selecci√≥n por ser el hijo de… pero estoy hablando de la selecci√≥n local y cuando ten√≠a 14 a√Īos. Y me romp√≠a mucho eso porque sab√≠a que estaba s√ļper preparado y quiz√° era de los mejores jugadores del equipo, entonces como que no ten√≠a nada que ver mi viejo. Eso era lo que me molestaba. Despu√©s lo fui entendiendo y procesando, y hasta comprend√≠ que yo en mi casa ten√≠a una ayuda. No es que ten√≠a que ser como mi viejo, mi viejo hizo su carrera y lo ten√≠a y tengo que aprovechar porque hizo la vida que yo siempre quise hacer para m√≠ tambi√©n, y ah√≠ fue cuando empec√© a escucharlo mucho m√°s y tener ese tipo de relaci√≥n. Dur√≥ un par de a√Īos eso del hijo de… pero cuando ya se empezaron a dar cosas buenas para m√≠ fue quedando apartado y creo que nunca m√°s nadie me lo dijo¬Ľ.

El Chuzo tambi√©n fue una pieza clave dentro de este juego de los apellidos y de c√≥mo quitarle cualquier tipo de presi√≥n posible a su hijo. Lo hizo hasta de forma inconsciente, y esto es porque Luis siempre asimil√≥ el hecho de que Luciano era un jugador distinto, con un talento que supo pulirse mucho m√°s, como una copia suya pero evolucionada. Para lo √ļnico que entiende que puede existir alguna comparaci√≥n es para el apodo, donde r√≠e al pensar c√≥mo todos dentro del c√≠rculo cercano los llaman de la misma forma.

¬ęEn mi grupo, cuando vamos a comer el asado y dem√°s, yo siempre marqu√© los errores que tuve como jugador… que la picaba con los codos, que lo √ļnico que hac√≠a era tirar al aro (risas)… por eso Luciano siempre fue una versi√≥n mejorada de m√≠. Es mejor. Yo sab√≠a que como hab√≠a tenido logros deportivos, muchas veces de las que dec√≠a eso Luciano me miraba con cara de no saber qu√© estaba diciendo. Pero desde siempre pens√© y dije que Luciano iba a jugar muy bien, realmente muy bien, no s√© cu√°l va a ser su techo pero juega bien. Es un 2 generoso, que lee mucho m√°s el juego que yo… yo solo la met√≠a. No se puede comparar¬Ľ.

¬ęLo √ļnico que quiz√° falt√≥ para esa comparaci√≥n fue que tenga otro apodo, porque era medio fuerte eso (risas). Ac√° siempre fue Chuzo y hasta el d√≠a de hoy, con los mismos amigos, sigue Chuzo y no Chuzito. Y al m√°s chico tambi√©n le dicen Chuzo. Creo que eso fue lo √ļnico que pod√≠a marcar que fuera comparativo. Otra cosa es que creo que todos lo vieron como un jugador humilde por as√≠ decirlo, y quiz√° muy pocos pensaban que iba a llegar adonde est√° ahora, y eso tambi√©n ayudaba mucho a la causa. Yo internamente ve√≠a su talento y las condiciones, por ser entrenador. Sab√≠a que le pod√≠a llegar a costar pero me parece que muchos subestimaron el recorrido de Luciano, y eso estuvo genial porque eso tambi√©n de cierta forma lo oblig√≥ a autodemostrar. Siempre supe de las condiciones y la lectura que ten√≠a porque lo dirig√≠ y porque siempre le prest√© atenci√≥n¬Ľ.

LA FECHA DE NACIMIENTO DE LUCIANO, UNA AN√ČCDOTA

Si bien en su DNI figura que Luciano naci√≥ un 1¬į de enero de 1990, dentro de la familia Gonz√°lez existe una an√©cdota muy c√≥mica al respecto, la cual est√° justamente vinculada al b√°squet y a una especie de c√°bala. El Chuzito cuenta entre risas las ocurrencias de su pap√°, que al parecer ya desde la cuna ten√≠a en mente que su hijo fuese o intentase al menos ser jugador de b√°squet.

¬ęMi viejo quer√≠a que mi destino fuese ser jugador de b√°squet y dedicarme a esto, creo que otra cosa no hab√≠a en su cabeza, m√°s all√° de que si en alg√ļn momento hubiese elegido hacer otra cosa me hubiese apoyado como siempre. Pero bueno, yo tampoco nunca me imagin√© que pudiese haber otro camino que no sea dedicarme a esto. Habr√≠a que decirle que cuente la historia de por qu√© me anot√≥ un 1¬į de enero como fecha de nacimiento en el documento (risas)¬Ľ.

Consultado al respecto, el Chuzo se lanza a contar la historia de por qué Luciano terminó siendo anotado en el registro aquella fecha, siendo que había nacido un par de días antes. Dentro de la anécdota, el Chuzo recuerda que en aquella época en la que nació su hijo estaba jugando para Atenas de Córdoba, y justamente explica que le pidió a Felipe Lábaque que colabore con su idea.

¬ęLuciano nace el 28 de diciembre. ¬ŅQu√© pas√≥ entonces? Yo hab√≠a tenido un par de compa√Īeros de equipo que hab√≠an nacido en diciembre pero que terminaron pas√°ndose de categor√≠a. Ten√≠amos un equipo competitivo, pero el base y creo que el alero tambi√©n hab√≠an nacido en ese mes, y cuando est√°bamos a punto caramelo pasaron a jugar a otra categor√≠a. Siempre los escuchaba putear por qu√© los padres los hab√≠an anotado en diciembre, entonces pens√© que a m√≠ no ten√≠a por qu√© pasarme lo mismo¬Ľ.

¬ęHablo con el sanatorio de Paran√° y no me dieron mucha bola, y de ah√≠, yo en ese tiempo estaba jugando en Atenas, llamo a Felo L√°baque para explicarle la situaci√≥n. ‘Tengo este inconveniente Felo, no lo quiero anotar en diciembre porque se va a pasar de categor√≠a y me va a putear toda la vida’… Felo se re√≠a, pero me dijo que lo lleve as√≠ lo anot√°bamos en C√≥rdoba. Y as√≠ fue, lo anotamos all√°, as√≠ que aparece en los papeles como cordob√©s. M√°s all√° de que sea entrerriano en el documento figura que es cordob√©s. Es como los africanos, que no sab√©s c√≥mo los anotan (risas). Ese fue como el primer indicio de que hiciera b√°squet¬Ľ.

DE HIJO A PADRE, DEL CHUZITO AL CHUZO

¬ęA m√≠ siempre me trat√≥ con una humildad sorprendente, m√°s all√° de que yo fuese su hijo. Tranquilamente podr√≠a haberse puesto como ejemplo en un mont√≥n de situaciones pero nunca lo hizo. Desde los consejos, si bien en los primeros a√Īos me marcaba algunas cosas de juego que ahora ya no me las marca tanto o son mucho m√°s puntuales, y en ese sentido mi viejo siempre tuvo una humildad y un ejercicio tanto como jugador pero as√≠ tambi√©n como padre y como entrenador, que creo que lo hizo muy bien. Debi√≥ haber sido algo s√ļper dif√≠cil¬Ľ.

¬ęAhora mi viejo es mucho m√°s mi compinche, y tenemos un mont√≥n de charlas que son muy lindas, quiz√° tambi√©n porque soy el hijo mayor. Lo mismo pasa con mi vieja. Tenemos una relaci√≥n muy buena, muy sana, hablamos de lo que necesitemos hablar, de lo que sea, nos soltamos con total naturalidad y franqueza, y s√© que √©l siempre va a estar para todo lo que yo necesite como tambi√©n mi viejo sabe que yo voy a estar para lo que fuese por √©l¬Ľ.

¬ęAhora los consejos hacia mi profesi√≥n son muchos m√°s puntuales, me deja tomar todo tipo de decisiones con total libertad porque ya soy un boludo grandote (risas). Quiz√° a veces hablamos y me comenta por ejemplo ¬ęyo cre√≠a que ibas a jugar en tal u otro lado, pero hiciste esta transici√≥n y la verdad es que est√° muy bueno…¬Ľ cosas as√≠ donde me en todo momento me acompa√Ī√≥ y al d√≠a de hoy lo hace siempre, me lo demuestra en cada uno de esos gestos que tiene. En todos los lugares en los que jugu√© incluso me fue a visitar y siempre estuvo presente en los partidos importantes como las Finales. Siempre quiso estar presente y acompa√Īarme, es una compa√Ī√≠a s√ļper fiel y estoy muy agradecido por eso¬Ľ.

DE PADRE A HIJO, DEL CHUZO AL CHUZITO

¬ęEl b√°squet de Luciano es reconocido por ese recorrido que hizo con mucho esfuerzo y por su generosidad, por eso lo quieren en tantos lados y le tienen aprecio. Por ah√≠ fue castigado en algunos lados, porque quiz√° alg√ļn dirigente pretend√≠a que fuera un jugador que promedie los 20 puntos, pero es solidario, es un 2 que se la pasa a sus compa√Īeros, que muchas veces quiz√° tuvo para batir r√©cords y no lo hizo para que sus compa√Īeros metan puntos tambi√©n¬Ľ.

¬ęEn esos momentos es cuando entend√©s como padre que no le va a ir mal en su vida, de ninguna forma, porque esa generosidad que tiene como persona tambi√©n la tiene adentro de la cancha. Ese es el lado que yo veo como su pap√° de lo gratificante que es, porque a√ļn ganando o rompiendo algunos r√©cords uno tal vez estar√≠a m√°s contento, pero por otro lado, como su pap√°, veo esa generosidad que tiene en la vida, con sus amigos, en su vida particular, con su familia, su madre y conmigo, y eso tambi√©n es parte con gran m√©rito de la mam√° de la formaci√≥n, de su educaci√≥n y crianza¬Ľ.

¬ęLos pap√°s somos pap√°s, y lo mejor que nos puede pasar es tener primero grandes hijos. Porque de √ļltima si son ingenieros tambi√©n est√° genial, s√ļper genial, y te voy a decir algo m√°s que avala lo que estoy diciendo: si a m√≠ me pregunt√°s hoy si me hubiese gustado ser jugador de b√°squet o ingeniero, porque tengo hermanos que son profesionales, te habr√≠a dicho ser ingeniero. Y eso es porque la carrera del jugador de b√°squet profesional es tremendamente dura, y siempre se lo digo a mis hermanos. Soy el menor de seis hermanos y tengo hermanos que son contadores, ingenieros y dem√°s, siempre fuimos humildes, y yo siempre les digo que cuando nosotros ten√≠amos que ir a jugar un partido era como si ellos deb√≠an rendir un examen, y si les va mal a ustedes les pueden decir ‘¬°Qu√© l√°stima!’ o ‘Ya ser√° la pr√≥xima’ pero a nosotros cualquiera nos va a decir ‘¬°Son un desastre!’ o ‘¬°Qu√© mal que est√°n!’… cualquiera te puede decir eso en los 20 a√Īos de carrera profesional que uno puede tener¬Ľ.

¬ęEl ser humano mejora ante la presi√≥n y creo que muchas de estas cosas le pasaron a Luciano. Quiz√° en algunas me vio de chico y en otras me escuch√≥, porque tambi√©n hay cosas que se perciben de los pap√°s para bien o para mal. Mucho de lo que me ense√Ī√≥ el b√°squet lo apliqu√© a mi vida, la mayor√≠a de esas cosas las apliqu√© a mi empresa. Lo √ļnico que uno recrimina o tiene como cuenta pendiente en la vida es c√≥mo te ven los dem√°s, en el sentido de que parece que siempre te ven como un tipo exitoso y la verdad es que uno tiene momentos muy dif√≠ciles y muy buenos, como todos. Soy una persona muy agradecida de la vida que vivi√≥, por la familia que me dio, por lo que me pasa hoy en d√≠a y por lo que les pasa a mis hijos¬Ľ.

Texto: Lucas Leiva / La Liga Contenidos

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