🇲🇽 MÉXICO ESTRENA ANTE PUERTO RICO A SU OCTAVO ENTRENADOR EN DIEZ AÑOS

Por Jorge Herrera (@jorgeherreran_)

Es triste el simple hecho de pensarlo; investigarlo duele, recordarlo lastima y escribirlo es un calvario. Sé que muchos han pasado por este proceso y lo han vivido al rojo vivo por mucho más tiempo que yo, sin embargo, no creo que el sentimiento sea muy diferente. En 2011 México ganó una medalla de plata panamericana que parecía ser el sueño convertido en realidad: el básquetbol mexicano siendo cobijado, apreciado y respetado como su historia se lo exige. Desafortunadamente, ni siquiera en el mejor momento se pudo alcanzar eso y hoy, después de 10 años, ocho entrenadores han pasado por el camino de salvaguardar el deporte ráfaga.

Es triste el simple hecho de pensarlo; investigarlo duele, recordarlo lastima y escribirlo es un calvario. Sé que muchos han pasado por este proceso y lo han vivido al rojo vivo por mucho más tiempo que yo, sin embargo, no creo que el sentimiento sea muy diferente. En 2011 México ganó una medalla de plata panamericana que parecía ser el sueño convertido en realidad: el básquetbol mexicano siendo cobijado, apreciado y respetado como su historia se lo exige. Desafortunadamente, ni siquiera en el mejor momento se pudo alcanzar eso y hoy, después de 10 años, ocho entrenadores han pasado por el camino de salvaguardar el deporte ráfaga.

Sergio Valdeolmillos (Foto: FIBA)

Si hacemos el viaje hasta Guadalajara, puedo hacerles pensar que las piernas dolerán al final de este vuelo, pero no tomaremos la ruta más larga. Haciendo escalas rápidas, toca recordar que para esos Juegos Panamericanos se tuvo ya a Sergio Valdeolmillos como el sustituto de Pep Claros y de ese torneo comenzó una era que se fue glorificando con más reconocimientos como lo fueron la medalla de oro en el FIBA Américas de 2013, ganar el Centrobasket del siguiente año en Nayarit y, finalmente, en ese lapso, asistir a la instancia mayor, una Copa del Mundo después de 40 años de ausencia. Lamentablemente, ni eso fue suficiente para querer arreglar los conflictos de una vez por todas.

Con Modesto Robledo al frente de Ademeba y encargándose también de sus tares con FIBA, la ruptura se dio entre la Federación y Sergio Valdeolmillos de manera grave por primera vez y, sin noticia previa, se tomó una de las decisiones más inesperadas -y hasta vergonzosas- en el tiempo reciente de nuestro baloncesto. Bill Cartwright, con solo su carta de NBA, fue el elegido para ser el nuevo líder de una de las generaciones más importantes que se han tenido, pero, para no hacer el cuento largo y lleno de todo lo que se dijo, esta elección fue un fracaso y quedó exhibida en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde los 12 Guerreros no pudieron superar ni la primera ronda del certamen.

Derrotas ante Panamá y República Domincana -más la molestia de todo el medio a nivel nacional- guiaron la inmediata destitución del entrenador estadounidense y, como en otras ocasiones, la LNBP tomó las riendas de la Selección para alistar a su mejor entrenador del momento, el boricua Eddie Casiano. Esta aprobación vendría acompañada por el Comité Olímpico Mexicano y la Conade, las cuales no tardaron nada -junto a Ademeba- en hacer sus propios cambios para traer de vuelta a Valdeolmillos. Casiano estuvo por un aproximado de nueves meses al frente del combinado azteca, pero en ese tiempo no pudo dirigir ni un solo encuentro, por lo que en menos de un año ya habían pasado tres dirigentes en el banquillo tricolor.

Foto: ZonaVer Noticias

Valdeolmillos regresó y como primera tarea tuvo los Panamericanos de Toronto 2015. En éste quedaron en último lugar del grupo y, posteriormente, vino el aún recordado Preolímpico en el Palacio de los Deportes, en el cual México rozó el cielo para poder estar en unos Juegos Olímpicos. Argentina le quitó ese anhelo a la afición mexicana en las semifinales y de ahí se fue a Turín para el repechaje tras perder el tercer lugar ante Canadá. Estando en Italia, el granadino pudo dirigir a sus pupilos a las semifinales ante el anfitrión Italia y todas las oportunidades terminaron ahí. Finalmente, para 2017, su último año como seleccionador, el español tuvo turno de ir a la AmeriCup, torneo del cual regresó con una medalla de bronce y su despedida definitiva.

A su retiro vino la asignación para Ramón Díaz en un proceso igualmente dañino para el staff y jugadores, el cual terminó con una derrota abrumante en Monterrey en plenas eliminatorias mundialistas ante Puerto Rico. Y lo peor de todo, como le comentó a Memo García, es que la caída no fue el verdadero conflicto: “Llegamos a concentrarnos y en esa concentración, cuando llegaron los jugadores de Europa como Alex Pérez y Paco Cruz, no había ni material médico para entrenar, no podían ni vendarse, no había ropa para entrenar, nuestro uniforme era de doble vista y no hay ningún equipo a nivel internacional de primer nivel que pueda jugar con un uniforme de doble vista. Eso fue lo que pasó en el juego contra Puerto Rico, jugadores molestos y con pocas ganas de jugar”.

De ahí no se le volvió a llamar a Díaz sobre su permanencia o despido de la Selección y a mediados de 2018 fue que Iván Déniz lo llamó para hacerle saber que lo habían elegido a él como el nuevo mandamás. Su historia vino con otra actuación desilusionante en Juegos Centroamericanos para México y todo le quedó por concentrarse en la clasificación al Mundial de China 2019.

Foto: FIBA

Esa aventura comenzó con victorias seguidas ante Cuba y Estados Unidos y las esperanzas pintaban para ilusionar al público local. No obstante, ese relato cambió rápidamente con cuatro descalabros consecutivos que terminaron por eliminar a México de la contienda y, así, cerrando su proceso en la última ventana, donde se le ganó Uruguay y Panamá de local. Un juego le faltó a los norteamericanos para ir al repechaje contra República Dominicana y eso le bastó a la administración de Xóchitl Lagarda para destituir -de manera no grata como siempre- a Déniz y vender un nuevo proyecto que tampoco duraría.

Proveniente de su reciente crecimiento en el básquetbol universitario, el español Sergio Molina fue proyectado como el coach que traería un proceso adecuado para el básquetbol nacional, pero su etapa no empezó de la mejor manera con su conferencia de prensa siendo opacada por las declaraciones de guerra impuestas por Ana Gabriel Guevara, directora de la Conade, contra FIBA. A pesar de que una lista previa se presentó ese mismo día, igualmente se desarrolló la primera ventana con complicaciones y ellas quedaron develadas en el inesperado juego perdido ante Bahamas.

De ahí, sin ahondar en el tema caótico Ademeba, Molina no volvió a dirigir una Selección y la segunda parte clasificatoria de para la AmeriCup 2022 estaba desolada. Sin una Asociación competente y enemistada con los altos mandos de la Conade, la Liga Nacional de Baloncesto Profesional salió como “salvadora” y reunió al cuerpo técnico de Fuerza Regia para llevar 12 hombres a la ciudad Indianápolis. Ese “bomberazo” lo dirigió el campeón Paco Olmos y ante Eddie Casiano -y un también dañado Puerto Rico- aprovechó el ritmo de sus pupilos que venían de cerrar temporada en México para darle vida y tranquilidad al pase.

Foto: FIBA

En ese evento se perdió ante Estados Unidos más adelante, pero al final del día había sido un éxito. Ahora había tiempo de preparar todo y de que Olmos siguiera al frente, pero, como buena historia del básquetbol mexicano, nadie de los directivos interesados en “volver a jugar básquet” se preocupó por poner en orden a Ademeba y así la LNBP se vio imposibilitada de meter las manos al fuego una vez más. De esta manera, estaba todo contemplado para la ausencia del representativo mexicano en la última ventana, sin embargo, otro salvamento vino para evitar la desafiliación definitiva ante FIBA.

Resurgiendo de las sombras, Ademeba, junto con mil y un patrocinadores, salió a anunciar a menos de una semana el “nuevo proyecto” que haría el viaje a San Juan, Puerto Rico. En éste, por supuesto, la presencia de Olmos no fue requerida y el consejo directivo llamó a Omar Quintero para tomar las riendas de esta situación como el primer mexicano en hacerlo después de 16 años. El coach de Libertadores de Querétaro no dudo en aceptar la oportunidad y, con Gustavo Ayón liderando el grupo, tratará de evitar una latente catástrofe.

Foto: México Básquetbol / AmeriCup

Quintero se estrenará esta noche de viernes contra un conjunto puertorriqueño que aproximadamente tiene tres semanas ya de entrenamiento, mientras que él y los suyos tan solo tendrán día y medio. La culpa, como con el resto de los nombrados aquí, no es ni será de él o los jugadores. Cada uno de ellos ha decidido sacrificarse ante la grave situación y una vez más dan la cara por los de pantalón largo. Por el momento, él será el séptimo al mando, pero, terminando esta etapa, puede ser que estemos hablando del octavo que se anime a entrar a esta función, la cual tendrá su acto final en lo que suceda para el Preolímpico en Split, Croacia.

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