🇦🇷 26 AÑOS DESPUÉS DEL DEBUT DE MANU GINOBILI EN LA LIGA NACIONAL

Fue el 29 de septiembre del 95, con la #6 de Andino (La Rioja) y ante Peñarol en Mar del Plata. Ginóbili anotó 9 puntos con 3-7 en triples. Recordamos aquel juego y cómo fue su paso por nuestra competencia.

“Dale, Sepo, entrá vos…”. Aquel 29 de septiembre de 1995, Oscar Sánchez estaba desesperado porque Peñarol dominaba a Andino de La Rioja y el técnico no encontraba respuestas. En la desesperación confundió el nombre del Ginóbili que debía entrar. En ese momento, Huevo dirigía a Manu -y no al hermano del medio-, un talento en ciernes que aquella noche debutó en nuestra Liga Nacional a los 18 años y con la N° 6 del equipo riojano. Manu Ginóbili comenzó a escribir su historia en la Liga Nacional hace 26 años. Fue un 29 de septiembre, como hoy, pero del año 1995, con 18 años y un par de meses, con la camiseta número 6 de Andino de La Rioja y en el estadio Polideportivo de Mar del Plata.

Era el primer partido de la temporada y el equipo dirigido por Oscar Sánchez contaba con grandes jugadores, como Daniel Farabello, Gabriel Díaz y los extranjeros Sam Ivy y Carl Amos. Pero también estaban los jóvenes Gabriel Riofrío y Hernán Jasen. Enfrente estaba el equipo del Che García, que mantenía a Marcelo Richotti y Esteban Pérez, pilares del equipo campeón en la 93/94, y había sumado a Héctor Campana y a Mike Higgins (de paso fugaz por los Lakers de Magic Johnson en la 1989/90).

Fue un partido desigual, que casi quedó liquidado en la primera mitad (58-40). Pero que demostró que Manu tenía algo especial. Porque, en su debut, el bahiense entró con el desparpajo que sería marca registrada en su carrera. Pese a sus nervios, a los cortos 18 años, se destacó, con nueve puntos y 3 triples convertidos sobre 7 intentos en apenas 13 minutos. No alcanzaron esos puntos para festejar aquella noche (el partido terminó 104-85 para los marplatenses), pero fueron los primeros como profesional del pibe que le regaló su nombre al estadio de Bahiense del Norte, en Salta 28, a pocos metros de la casa donde aún hoy viven sus padres, Yuyo y Raquel, en la Capital Nacional del básquet.

Después de ese primer año en Andino (26 partidos con 5,2 puntos de promedio), Manu volvió a su ciudad y jugó dos temporadas en Estudiantes. Fueron 100 partidos con la camiseta del equipo en el que años antes habían brillado próceres del básquetbol de la ciudad, como Alberto Pedro Cabrera, Juan Alberto Espil y Hernán Abel Montenegro.

Así acumuló 126 partidos en la Liga Nacional, con 61 victorias y 65 derrotas, que le alcanzaron para anotar los 2.189 puntos que hoy lo ubican en el puesto 310 de los goleadores históricos (sobre un total de 3.361 participantes). Pero sus 17,37 tantos por encuentro lo ubican en el octavo lugar de la tabla de promedios de jugadores argentinos en el certamen, por detrás de Jorge Racca 23,24 (7.227 en 311 partidos), Héctor Campana 22,11 (17.359 en 785), Juan Espil 21,17 (12.472 en 589), Carlos Romano 20,20 (4.262 en 211), Julio Ariel Rodríguez 20,11 (16.252 en 808), Esteban Camisassa 18,79 (2.630 en140) y Paolo Quinteros 17,39 (10.782 en 620).

El récord de Manu en la Liga fue de 41 puntos, en la victoria de Estudiantes sobre Andino por 124-111 en la temporada 97/98, cuando los partidos de Liga se jugaban en cuatro cuartos de 12 minutos. Y de los 17 encuentros en los que anotó más de 30 puntos, su equipo ganó 14 (un 82,4% de eficacia).

En el rubro de lanzamientos a distancia, la máxima de Ginóbili fue de 9 triples convertidos (sobre 13 lanzamientos, y le sirvieron para alcanzar un total de 38 puntos) en la derrota de Estudiantes como visitante frente a Atenas en Córdoba por 144 a 123, en la temporada 96/97. Manu terminó como goleador del juego, pero los que festejaron fueron Marcelo Milanesio, Pichi Campana y Fabricio Oberto.

Ese Atenas se convirtió en una de las grandes piedras en la zapatilla de Manu. Fue el rival al que más se enfrentó en la Liga: 17 partidos, de los que apenas pudo ganar tres. Y en partidos de playoffs ante el equipo griego, el récord fue 0-9.

El último de esos 17 encuentros de Ginóbili con Atenas marcó su despedida de la Liga Nacional. Fue hace algo más de 20 años: el 1 de mayo de 1998, con derrota de Estudiantes por 92-87 en el estadio Osvaldo Casanova, y con el número 19 anotado en el casillero de puntos.

La historia dirá que Manu no volvió a la Liga Nacional. Pero sí que salió de la competencia que lo inspiró, que lo hizo soñar, la plataforma que generó su despegue hacia Italia, donde se convertiría en el mejor jugador de Europa y desde donde llegaría a la NBA, para después conquistarla y dejar su huella indeleble. Claro, todo comenzó aquí, en nuestras canchas, en nuestra querida Liga Nacional. Como tantos otros talentos a lo largo de la historia.

Texto y Fotos: Prensa AdC

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