🇦🇷 ASÍ LLEGAN LOS 30 EQUIPOS DE LA LIGA ARGENTINA 2021-22

La 2021/22 comenzará este viernes y los 15 equipos de la norte afinan detalles para batallar en esa región siempre competitiva y caliente u  y los 15 clubes del sur se alistan para pelear con sus armas y plagados de expectativas con esta nueva aventura. El análisis de cómo llega cada uno de los equipos.

La 2021/22 comenzará este viernes y los 15 equipos de la norte afinan detalles para batallar en esa región siempre competitiva y caliente u  y los 15 clubes del sur se alistan para pelear con sus armas y plagados de expectativas con esta nueva aventura. El análisis de cómo llega cada uno de los equipos.

Ha llegado el momento de levantar el telón y desandar el camino de una nueva ilusión, de disfrutar a pleno de la Liga Argentina, que comenzará el recorrido de la edición 2021/22 este viernes 15 de octubre, con la participación de 30 clubes. La expectativa crece en la atmósfera con la inminente activación de esta temporada, que se pronostica contará con un escenario de competitividad extrema y la cuota de adrenalina típica de esta emocionante categoría.

En lo relacionado con la Conferencia Sur, varios elencos construyeron plantillas interesantes, con recursos idóneos para pugnar por el objetivo macro, ese sueño que persiguen todos componentes de batallar por el ascenso a la Liga Nacional.

Composición de los grupos:
Grupo A: Estudiantes Concordia, Parque Sur y Rocamora.
Grupo B: Lanús, Racing (CH), Pergamino Básquet y Zárate Basket.
Grupo C: Villa Mitre, Bahía Basket, Deportivo Viedma y Del Progreso.
Grupo D: Quilmes, Estudiantes de Olavarría, Ciclista Juninense y Gimnasia La Plata.

VILLA MITRE. El Tricolor de Bahía Blanca se erige en el actual subcampeón, a partir de la tremenda campaña de la reciente temporada, en la que arribó a las Finales contra Unión de Santa Fe y le plantó una durísima batalla. El conjunto bahiense volvió a ratificar sus cualidades de proyección seria y repitió a una enorme mayoría de los jugadores, así como al cuerpo técnico encabezado por Lisandro De Tomasi.

Así, Villa Mitre volverá a constituirse en un candidato certero, con esa base de players que arrastran años de conocimiento mutuo y de demostración de su poderío: José Gutiérrez, Federico Harina, Ramiro Heinrich, Franco Amigo y Javier Bollo. A los que le sumaron un interno comprobadísimo como Jamaal Levy. El Tricolor saltará a la acción con toda su identidad, ese sello de juego colectivo, solidario, con enorme sentido de pertenencia y un conocimiento de sus elementos que lo convierten en un modelo a seguir.

DEPORTIVO VIEDMA. El elenco de Río Negro experimentó una temporada espectacular, con un dominio mayoritario de la Conferencia Sur, la que comandó durante varios meses. En playoffs no pudo con el sorprendente Quilmes de Mar del Plata y se frenó en semifinales. No obstante, el Depo apostó por una renovación de sus elementos, así como por la continuidad del staff técnico encabezado por Guillermo Bogliacino.

Entre las piezas que se mantienen, y que buscarán ratificar lo realizado, se encuentran Matías Eidintas, Juan Cruz Marini, Maximiliano Tabieres, Lucas González y Lorenzo Capponi. Así el equipo patagónico se aseguró una base sólida, de players picantes, con expertise en la categoría. Además le sumaron a una de las figuras de la pasada edición como Raúl Pelorosso. Y para seguir alargando la rotación, Bogliacino dispondrá del norteamericano Trevon Young, de buen paso en La Unión de Colón en la 18/19. El Depo vuelve a asomarse como un contendiente granítico y que perseguirá como hace tiempo el deseo de ascender a la élite.

QUILMES. El Cervecero generó un impacto rotundo en la 20/21, con ese plantel que creció con el transcurso de la competencia y explotó definitivamente en playoffs, hasta el punto de acceder a la final de la Conferencia Sur. Un histórico del básquetbol argentino que intentará nadar en la arena caliente con sus herramientas y el ingenio para construir la plantilla.

Para esta ocasión, Quilmes ratificó a Manuel Gelpi como capitán del barco y retuvo a una pieza muy valiosa como Facundo Gago. Además sumó el retorno de Lucas Ortiz, quien se instaló en la Liga Nacional en las últimas temporadas y le aportará un salto de calidad. Por otra parte, pudo hacerse de los servicios de un perimetral picante y con gol como Agustín Jara, de gran rendimiento en Estudiantes Concordia. Al igual que acopló a Lucio Castellani, de buena tarea en Del Progreso.

Claro que en esa búsqueda de agudizar el ingenio en lo económico, el Cervecero se llevó a Leo Catelotti en el juego interior, proveniente del Torneo Federal. Así como siguen jóvenes en desarrollo como Darío Skidelsky, Agustín Ecker, Francisco Arraiz, Nicolás García Serventich y Tomás Nally. Con el correr de la competencia seguramente aprovechará la ficha mayor disponible para reforzarse. Ha perdido un poco de fuerza, pero dará pelea.

RACING DE CHIVILCOY. El conjunto bonaerense sufrió una gama enorme de contratiempos en la pasada edición, con la irrupción de lesiones y contagios de covid que le perjudicaron el desenvolvimiento a un equipo con mucho potencial. Otra vez con Diego D’Ambrosio como entrenador, la Academia llevó a cabo una reestructuración profunda de su plantel, con la única continuidad del tremendo base Alejo Barrales.

Impulsados en el deseo de volver a ser protagonistas, Racing se movió muy bien en el mercado y se adjudicó fichas de renombre como Erbel De Pietro, campeón con Unión y que formó parte de la campaña histórica de Racing en el Federal. Además, el club bonaerense consiguió los servicios de mayores muy interesantes como Rodrigo Acuña, Joaquín Gamazo y Carlos Baéz (de muy buena labor en Del Progreso). Como si fuese poco, también llegaron U23 con mucho potencial con Adriano Maretto y Ricardo Fernández. La Academia asoma como un conjunto con aspiraciones y el material disponible invita a soñar con un recorrido importante en la temporada.

LANÚS. El Granate retornó a la categoría y completó una experiencia positiva, merced a su clasificación a los playoffs y un récord global positivo. Tras esa incursión de asimilación, Lanús redobló la apuesta para la venidera edición de la Liga Argentina y logró un entramado muy interesante. Leo Costa continúa al mando de la tripulación y consiguió articular una plantilla potente, que se caracterizó por la incorporación de elementos de jerarquía como Seba Chaine, de paso productivo en Obras y que retorna al club, además de todo el expertise de Pablo Bruna, de muy buen desempeño en Atenas de Córdoba y que tiene en el lomo varios ascenso a la élite. Pero eso no es todo, porque la institución del Gran Buenos Aires se hizo de los servicios de Rodrigo Haag (que la rompió en Estudiantes Concordia) y de Juan Kelly, un escolta de comprobadísima capacidad anotadora.

Como único sobreviviente de la pasada temporada luce Martín Franchino, que ha sorprendido al hábitat con su energía y sus recursos. Otro de los puntos positivos se centra en la llegada de U23 de la Liga Nacional con el base Mariano Gago (proveniente de San Lorenzo) y Aaron Pablo (cedido de Boca); así como la apuesta por el joven ala pivote Franco Chiabotto, de recorrido por la Libertad de Sunchales. Las piezas de calidad y una rotación profunda permiten pronosticar que será un competidor robusto.

ESTUDIANTES DE CONCORDIA. El Verde ejecutó una campaña de enorme valía en la 2020/21, con un conjunto que se entreveró en los puestos encumbrados de la Conferencia Sur y que redondeó una cosecha altamente positiva, aunque no pudo alcanzar el rendimiento máximo en los playoffs, donde sucumbió ante Villa Mitre en semifinales. Perdió a hombres muy valiosos como Haag, Grenni y Jara y acudió a un rearmado de la tripulación de Alejandro Elizalde.

Algunos elementos continúan de la pasada edición como Álvaro Chervo, Matías Alluchón (de excelente tarea en la anterior temporada), Ramiro Rattero, Martín Fagalde y Martín Confalonieri. Para completar su configuración, Estudiantes salió al mercado y selló las llegadas de Agustín Más Delfino, Alejo Britos, Martín Bonja y Álvaro Yarza. Y en la recta final de la preparación aterrizó el extranjero Nana Kodom Ayensu (24 años y 1.98 metros). A priori luce con menos potencial, pero la línea de juego de Elizalde y ese espíritu siempre combativo de la institución pueden empujar a pelear en los primeros planos de la Conferencia Sur.

CICLISTA JUNINENSE. El Verdirrojo amagó en varios tramos de la última edición con convertirse en un equipo protagonista, aunque la baja del tremendo Roquez Johnson le jugó una mala pasada en la evolución colectiva. No obstante, en el cierre de la Fase Regular consiguió su pasaje a los playoffs, lo que significó una meta cumplida. Para esta campaña, los juninenses renovaron la confianza en Daniel Jaule en la conducción técnica, así como ratificaron a valores como Maxi Tamburini, todo un emblema del club, así como a Christian Boudet, de buen aporte en la pasada temporada. En la línea del sentido de pertenencia, volvió el picante perimetral Manuel Lambrisca, tras su positiva labor en Del Progreso.

Para terminar de armar el rompecabezas, Ciclista se hizo de los servicios del base Agustín Bualó y del alero Matías Sesto, quien redondeó una buena faena en Estudiantes de Olavarría. Además, sumaron a un joven de calidad como Valentín Costa, que demostró sus credenciales en Rivadavia de Mendoza. Y en los días previos, el Verdirrojo acopló al norteamericano Anthony Townes para reforzar el juego interior.

GIMNASIA Y ESGRIMA LA PLATA. El Lobo volverá a rugir en la Liga Argentina, un ecosistema que conoce a la perfección y en el que se mueve con total naturalidad. Gimnasia experimentó vaivenes muy marcados en la travesía pasada, con periodos de protagonismo en la Conferencia Sur, pero la coincidencia de dificultades físicas y una merma en el juego lo dejó sin el sabor dulce de acceder a los playoffs.

Los platenses perdieron a una de sus figuras, Pablo Alderete, que dio el salto a la élite en Argentino. No obstante, Gimnasia seguirá guiado por el gigante Nicolás Gianella, que desafía a la biología con sus 43 años, pero sobre todo con el muy buen nivel y gravitación. Fabián Renda dispondrá de las continuidades del núcleo que conforman Joaquin Acuña, Yago Sanchez, Juan Pablo Lancieri, Marcos Risso y Rafael Rosende. Como nuevos pasajeros llegaron el pivote Franco Barroso (desde Villa San Martín), el ala pivote Tomás Ligorria (proveniente San Isidro) y el pivote Facundo Vallejos (formado en Boca y con tres temporadas en Estudiantes de La Plata). Una de las apuestas se centra en el brasileño Caio Guilherme Domingos Oliveira, de 23 años y 2.12 metros, quien pasó por la Liga de Desarrollo de Quimsa.

ESTUDIANTES DE OLAVARRÍA. El Bataraz barajó y dio de vuelta. En Olavarría soplaron vientos de cambios y se lanzaron a la tarea de reconfigurar toda la plantilla, empezando por el entrenador, con la salida de Marcelo Macías, a quien reemplazaron con Cristian Colli. El DT afrontará la oportunidad de orientar los hilos de una institución histórica, tras su experiencia al frente de Atenas de Córdoba en la última Liga Nacional.

A la hora de armar la tripulación, Estudiantes firmó a uno de los internos más valorados, y pretendidos, al hacerse de Jeffrey Merchant, quien ratificó en Quilmes todo su poderío. En tanto que para completar el juego interior, el Bataraz se llevó a Cristian Scaramuzzino, campeón con Unión y quien aporta talla y centímetros. En cuanto al perímetro se incorporó Martín Cabrera, un armador de buen rendimiento en Villa San Martín, quien tendrá como ladero al escolta Mateo Battistino, que dejó buenas sensaciones en Ciclista. Por otra parte, Colli apostó por la juventud de Juan Fernández, que en Racing de Chivilcoy concretó una temporada positiva con 22 años. De la temporada reciente proseguirán en el plantel el neuquino Julián Ruiz y el ecuatoriano Johu Castillo. Todavía le quedará una plaza mayor para incorporar en el transcurso de la competencia.

PERGAMINO BÁSQUET. El debutante Pergamino se proyecta a ser uno de los interesantes elencos que tendrá la Liga Argentina. Y es que ya lo demostró en la serie de amistosos que disputó en la previa, con un par de buenos triunfos ante Deportivo Norte y Ciclista Juninense. A priori es uno de los equipos a seguir, porque buscará hacer pie dentro de la categoría rodeándose de jugadores de experiencia y calidad. Por eso conformó un 1-2 de jerarquía, con un base de mucha visión y gol como Dami Palacios junto con el talento anotador de Andrés Mariani. Ya ese tándem demuestra un poco lo que buscará su entrenador Julián Pagura, un DT que conoce y mucho la liga. El técnico fue una de las piezas renovadas por el club para esta temporada, sin olvidar la continuidad del capitán Leo Tortonesi (alero con pasado también en Argentino de Junín en la 18/19) o el U23 Benjamín Lovato.

Quizá no asuste tanto cerca de la pintura sacando al extranjero Khalil Fuller, ex Quilmes en la pasada liga y otro de sus refuerzos, pero conoce de su filosofía y mantendrá la misma idea de juego que lo guió a estar hoy en la Liga Argentina. Otra de las incorporaciones fue Fede Gobetti, aquel escolta que viene de hacer un gran Federal con Belgrano de San Nicolás y que ahora defenderá al equipo de su ciudad natal. Interesante.

BAHÍA BASKET. Este proyecto maravilloso que es Bahía Basket experimentará por primera vez la sensación disímil de participar del segundo escalón, tras el descenso de la Liga Nacional. En el seno de la organización pareciera que nada cambiará  respecto al programa de trabajo, a la filosofía de desarrollo del talento joven, a esa impronta de toma de decisiones en velocidad y mucha lectura individual del juego para resolver. Continuará Laura Cors como head coach, así como varios de elementos muy interesantes, como el caso de Facundo Tolosa y Alejo Azpilicueta; además del brasilero Gabriel Novaes Souza.

La juventud será la protagonista para este elenco, al punto que el mayor es Joaquín Sánchez, de 23 años, el resto no supera los 21. Claro que el camino, el horizonte es otro en Bahía Basket, lo que no quita que todo el talento lo convierta en un equipo peligroso, que pueda imponer condiciones con su ritmo alto.

DEL PROGRESO. Desde la Patagonia, el Auriazul vivió una temporada 2020/21 muy interesante, encontró funcionamiento en la Fase Regular para erigirse en una de las gratas revelaciones, navegó durante muchas semanas por los puestos de playoffs, pero un cierre adverso le quitó el premio de acceder a la postemporada. Motorizados en la coherencia, Del Progreso mantuvo las líneas basales de su proyecto y extendió el vínculo con el DT Juan Kass. Así como conservó algunos players, con el capitán Gustavo Maranguello a la cabeza. Además de sellar las continuidades del interno Facundo Sanz (que se perdió un tramo extenso de la temporada por una lesión) y el polivalente Mauricio Pane, de muy buen rendimiento en la pasada edición.

En la búsqueda de un salto de calidad, los rionegrinos sedujeron a una ficha muy interesante como Valentín Burgos, que redondeó una gran tarea en la Liga Nacional con Argentino de Junín. Además posó su mirada en dos players de Atenas de Patagones y los sumó a su estructura: el extranjero Howard Wilkerson y al perimetral Ezequiel Dupuy. En el último tramo concretó el retorno al club de Francisco Gaytan, quien se desempeñó en Luis Luciano de Entre Ríos en el Torneo Federal.

ROCAMORA. El Rojo de Concepción del Uruguay perdió a su entrenador Juan Manuel Varas, que recibió el llamado de la Liga Nacional para aterrizar en Argentino de Junín. Así, la dirigencia se movió y contrató a un conocido de la casa como Carlos “Cali” Pérez. Y como premisa, Rocamora direccionó su brújula en mantener una base de la última temporada y rubricó continuidades múltiples: Juan Martín Bello, Justo Catalín, Galo Impini, Tomás Verbauwede, Martín Pascal y Horacio Rigada.

Impulsado por ese ADN de una cultura de trabajo y de sentido de pertenencia, la institución agudizó su ingenio para completar el plantel y consiguió el retorno del interno Marcos Helman (desde Bell), así como consiguió a un joven de la cantera de Obras como Martín Flores (21 años y 2.06 metros). Y también se hizo de los servicios de Manu Gómez, el base de mucho recorrido en diferentes elencos de la provincia, quien viene de Central Entrerriano. El espíritu de competitividad está asegurado en el Rojo.

PARQUE SUR. En la edición 2020/21 de la Liga Argentina, Parque saltó a la caliente arena con una dotación repleta de jóvenes, que lejos de amilanarse ejecutaron un paso de evolución en el desarrollo individual. Todo el piberío de los entrerrianos exhibió mucha energía y recursos, pero no le alcanzó para cosechar muchas victorias, por lo que surcaron por el fondo de la tabla. Para esta campaña, la institución llevó a cabo un viraje en la dirección técnica, con la salida de Damián Gamarra y la llegada de Gonzalo Rodríguez Costoza.

En la edificación de la plantilla aparecieron más mayores, como el retorno de Elnes Bolling y la llegada del interno Guillermo Romero. También regresó el ala pivote Ignacio Fellay (desde Regatas Uruguay) y se acopló Ignacio Colsani, proveniente de Riachuelo. Así como continúa Gervasio Guelache, un perimetral muy picante e interesante. Parque presentará una mixtura entre los jóvenes de la cantera y varios mayores para apuntalar ese talento.

ZÁRATE BASKET. Este proyecto mancomunado de la ciudad bonaerense ratificó los pasos evolutivos desde su irrupción en el Torneo Federal y consiguió trepar a la Liga Argentina con el ascenso logrado hace unos meses. Para guiar al plantel se ratificó la confianza al entrenador Manuel Anglese, así como se conservó a un núcleo potente de su plantilla con nombres como Damián Pineda, Juani Baquero, Facundo Pascolatt, Agustín Brocal y Lucas Andújar.

Ese conocimiento de varios engranajes invita a considerar que la adaptación a la categoría será posible, de hecho el objetivo no se centra en solo disfrutar de la experiencia, sino en hacer pata ancha en esta divisional. Como refuerzo interior, los zarateños trajeron a Rafael Banegas, desde Estudiantes de Tucumán. Así como se quedaron con los servicios de Ignacio Cuassuolo, de buena labor en Racing y también sumaron a Ángel Arévalo, el joven de Boca Juniors.

Ya analizamos la Conferencia Sur, ahora toca el turno de la Norte, región siempre muy competitiva. Un pantallazo, equipo por equipo, para saber qué esperar de cada uno.

Composición de los grupos:
Grupo A: Jáchal BC, Rivadavia, Salta Basket y Estudiantes de Tucumán.
Grupo B: Barrio Parque, Independiente de Oliva, Ameghino y Deportivo Norte.
Grupo C: Independiente de Santiago del Estero, Villa San Martín y Central de Ceres.
Grupo D: Libertad, San Isidro, Echagüe y Colón.

VILLA SAN MARTÍN. Sin dudas uno de los grandes animadores del Norte en los últimos años. Se quedó cerca de jugar las Finales en la temporada pasada y dentro de este proyecto ambicioso desde lo deportivo volvió a armar un plantel que al menos en la previa ya da que hablar. Perdió un pilar como Franco Vieta (saltó a la Liga Nacional para jugar en La Unión de Formosa) y un líder como Seba Picton, parte de un plantel que se reestructuró profundamente y que ya no tendrá a esos referentes. Eso sí, pudo renovar el talento de Favio Vieta, uno de los bases más importantes de la categoría. Y arrancó pisando fuerte, porque en ese tándem de bases concretó también la vuelta de Santiago Ludueña (jugó para el club para la 19/20) junto al fichaje de un experimentado como Diego Guaita.

Tendrá un escolta anotador y de mucha verticalidad como Seba Mignani, además de sumar al alero U23 Juampi Pedemonte y el juvenil Galassi que viene del Federal. Mike Henry, un 4 estadounidense de 26 años y 1.96 metros, fue el extranjero que anunció como refuerzo. El equipo dirigido por Gastón Castro volverá a perseguir la misma zanahoria de los últimos años: ser uno de los máximos protagonistas y luchar por llegar a instancias decisivas de la temporada, con el ferviente deseo de bañarse de gloria. La vara la puso bien alta, una vez más y como de costumbre.

ECHAGÜE DE PARANÁ. El Negro vivió una temporada de ensueño, motorizados en un plantel que encontró química y una cohesión grupal impresionante. Los paranaenses la rompieron durante la Fase Regular, consiguieron liderar la selvática Conferencia Norte a lo largo de varios meses, aunque culminaron en el tercer peldaño por un cierre irregular. Todo lo bueno que ejecutaron se diluyó en playoffs, donde se toparon con un Salta Basket enérgico que lo sacó en la primera ronda. Igualmente fue todo ganancia para el club, que recuperó la mística y entusiasmó a la afición.

No obstante, Echagüe se sumió en una renovación, solo quedaron el entrenador Oscar Bonell, el base de la cantera Gerónimo Rosso y el joven Hernán Losito. El resto de la plantilla es completamente nueva, lo que le demandará trabajo para el ensamble. Volvieron a la institución Matías Stival y Alan Moreno (de gran paso por Del Progreso). Para completar las fichas mayores posaron la mirada en jugadores entrerrianos, o que disputaron la liga provincial, como Rodrigo Riquelme, Lisandro Caraballo y Mauro Cerone. Será otra historia, pero puede sorprender.

SALTA BASKET. La temporada pasada, Salta Basket demostró una vez ser de esos grandes animadores que disfruta la categoría. Contarán nuevamente con José Luis Pisani como entrenador, uno de los técnicos que le da prestigio a la competición. Y junto a él se concretó la continuidad de dos jugadores como Nico Zurschmitten (de gran última temporada) y el alero Arias Binda. Hizo un interesante movimiento dentro del mercado, primero con la inclusión del experimentado Carnovale que será una cuota de mucho gol y aplomo para el grupo, y el fichaje de Fede de Miguel que viene de tener un gran paso por Norte de Armstrong y es uno de los bases más prometedores del torneo.

La juventud es una característica clara dentro de este grupo, y es que también hay que mencionar a Juan Cruz Germano en el juego interior y de buena envergadura física; el talentoso base Gonzalo Alonso, que viene cedido de La Unión de Formosa y que jugó el certamen pasado en Estudiantes de Tucumán; y el escolta paranaense Bautista Fernández, de 20 años. A no dejarse engañar por el piberío que tiene en su plantel, porque este equipo jugará a transiciones rápidas, mucho dinamismo y será difícil seguirle el ritmo o imponerle una cómoda oposición. Equipo con mucho oficio, con jerarquía y muchas piernas frescas, que ya genera ilusión desde la previa.

LIBERTAD DE SUNCHALES. Libertad vuelve a la segunda categoría, tal y como había sucedido en la temporada 2017/18 cuando en aquel entonces puso en venta su plaza y la adquirió Salta Basket. Le tomó apenas un año para regresar a la elite. Hoy parte de esa historia empezó a repetirse, porque sin poder afrontar la actual Liga Nacional decidió nuevamente ceder su lugar (lo tomó Riachuelo). En este nuevo inicio, se armó prácticamente desde cero debido a que su plantel se desmembró casi por completo, ya que se fueron Saglietti, Alloatti y compañía. En ese esquema, quedó Seba Porta como entrenador, quien fuera asistente de Saborido las pasadas campañas.

Las continuidades de dos pibes como Augusto Alonso y Eydallín (ambos fichas U23) son gratas novedades para un equipo que tendrá también a Mateo Pérez y Nico Quiroga como juveniles. ¿Cómo se reestructuró entonces? En el juego interior sumó muchas variantes con Juan Pablo Wall, Rupcic, Simondi y Nico Giménez. En el perímetro lo hizo a través de Franco Lombardi como U23 y el fichaje de Bernardo Barrera, el escolta de paso reciente por Salta Basket y recordado también en Gimnasia de Comodoro. Le dará lugar a los pibes del club, sabiendo que Porta los conoce a la perfección y son aquellos que realmente puede explotar en la categoría, pero además agregó talento cerca del aro en un mix de experiencia y juventud que puede ser interesante.

AMEGHINO. Durante la pasada temporada, el León mostró sus garras y toda la fortaleza de un proyecto serio, que acumula varios años de desarrollo, para constituirse en uno de los grandes animadores. Los de Villa María caminaron por la parte alta de la tabla, llegaron a liderar en varios tramos con un plantel muy profundo. En playoffs no pudieron con Unión y se detuvieron en semifinales.

Esas apuestas robustas, con la articulación de plantillas poderosas, han virado un poco para esta edición. Los cordobeses extendieron el vínculo con el entrenador Pablo Castro, diez años consecutivos al frente del equipo, y también retuvieron a Juan Abeiro, toda una referencia interior, además del capitán Abel Aristimuño. No obstante, el norte ahora se direcciona más al desarrollo de los jóvenes, ya que solo sumaron como mayor a Cristian Zenclussen, que volvió de un préstamo a Central Entrerriano. El resto de la rotación se configura con juveniles, muchos de interesante nivel. Será otro tipo de experiencia para Ameghino.

SAN ISIDRO. Si hay un equipo que siempre presenta grandes expectativas desde el inicio de temporada, ese es San Isidro. Los Halcones Rojos reestructuraron gran parte de su plantel pero lograron conservar algunas piezas importantes, parte de su fisionomía y apoyado en los talentos jóvenes. La noticia más resonante más allá de los fichajes de jugadores, fue el regreso al club de Daniel Beltramo, un entrenador tan conocido como querido dentro de la institución que volverá a dirigir al equipo después de siete años. Pirincho es el DT con más partidos en la historia del club, y desde su impronta de buscar un básquet con mucho vértigo y dinámico, está claro que Sani será un equipo que se caracterizará por su juego ofensivo.

Es notorio que tiene material y mucho: Vittar y Stucky ya de por sí ofrecen ese combo de experiencia y talento; además de un todoterreno como José Montero, Gonzalo Romero como una garantía total, un ascendente Santi Assum como ese alero joven de mucho vuelo; y el dominante Juan Cruz Oberto en el juego interior, atravesando uno de sus mejores momentos desde lo personal. Los Halcones prometen una vez más ser de esos equipos protagonistas, con la revolución de los jóvenes y el deseo de revalidar la rica historia de la institución.

BARRIO PARQUE. Barrio Parque siempre se las ingenia para competir con solvencia en la Liga Argentina, con esa genética de equipo duro y que juega bien. En la reciente edición surfeó por la competitiva Conferencia Norte con mucha pericia y viajó a los playoffs, en los que se detuvo en la primera eliminatoria contra Ameghino. El saldo fue totalmente positivo para el Verde. Sin demora, la institución trabajó rápidamente en el armado y como primera medida salió a buscar un reemplazo para el DT Elian Villafañe, que siguió su carrera en el exterior, y trajo a un conocido de la casa como Gustavo Peirone.

Satisfechos con la labor realizada, en Barrio abrocharon las continuidades de varios de sus engranajes y así prosiguen en la plantilla Emiliano Rossi (un emblema del club), Bernardo Ossela, Lautaro Rivata, Andrés Landoni y el juvenil la del juvenil Valentín Bauducco. A ese grupo le sumaron a un hombre de experiencia como Pablo Moya y al escolta Juan Cognini; además de una ficha U23 muy interesante como Nahuel Buchaillot, quien llega a préstamo del Instituto de Córdoba. El Verde posee material, conocimiento previo de un núcleo fuerte y unos refuerzos importantes para dar batalla.

DEPORTIVO NORTE. Fiel a su característica de mucho trabajo, formación de talentos y ambiente de desarrollo, Deportivo Norte prosigue con firmeza en la Liga Argentina. Los Tigres sorprendieron en la 2020/21, no por falta de material, sino por el modo en que cerraron la Fase Regular, con una racha de nueve triunfos que lo catapultaron de la zona baja a meterse en los playoffs.

Bajo la tutela del histórico Alejandro Cupulutti, un experto en optimizar los rendimientos, Norte abrochó la renovación de una base considerable de jugadores, que le garantiza la asimilación de la filosofía de juego. Así, continúan en la estructura Nahuel Pacciotti, Lautaro Mare (que estuvo en el radar de equipos de Liga), Celestino Cupulutti, Juan Pablo Lugrin (que se perdió gran parte de la campaña por una fractura de rótula) y Federico Cupulutti. Con la astucia como ladera, la dirigencia incorporó a Ignacio Galardo, el pivote de 2.07 metros que sale por primera vez de Olavarría, y el interno Julián Aleric, de buen paso en Estudiantes Concordia. Además reclutó talento joven como Octavio Sarmiento (de la cantera de Atenas) y Gabriel Rojas, que llegó de Belgrano de Tucumán.

ESTUDIANTES DE TUCUMÁN. Tucumán siempre fue una muy rica plaza para el básquet nacional, y es que debido al talento que surge desde siempre en sus tierras sobran motivos para celebrar la presencia de los representantes de esta provincia. En este caso, Estudiantes va por su segunda temporada en la división entendiendo que viene de hacer un último torneo brillante en el que fue revelación, teniendo una muy aceptable Fase Regular y llegando a cuartos de final de la conferencia. Este año se armó nuevamente con un plantel compuesto por tucumanos casi en su totalidad, exceptuando los casos de Pablo Walter y Diego Peralta (ambos salteños).

El entrenador seguirá siendo Gabriel Albornoz, en un grupo que estará regido por la experiencia del inoxidable Pepe Muruaga, uno de los escoltas de mayor recorrido en la categoría. Además estará el base Daniel Orresta, y Gonzalo y Juan Cruz Rodríguez, completando la media cancha del equipo. La Cebra también dispondrá de Conrado e Ignacio Echeverría más el mecionado Peralta, en tanto que Walter y Braian Romero cubrirán la zona pintada. Los tucumanos ya demostraron tener buenos argumentos en esta misma pretemporada en la que superaron a Independiente de Santiago del Estero, ya divisando que el equipo se apoyará mucho en la jerarquía de Muruaga para soltarse en ofensiva.

CENTRAL DE CERES. Otra aventura para el Aurinegro en la Liga Argentina, otro desafío de transitar por esta categoría, a la que arribó por el ascenso en 2018 y en la que siempre se ha exhibido como un duro hueso de roer. Los santafesinos experimentaron una temporada compleja, en la que les costó recopilar victorias y por eso deambularon por la zona baja de la tabla de posiciones. La guía de Central continuará en manos de Enrique Lancellotti, quien se lanzó a una reconfiguración absoluta de la plantilla.

Para edificar el nuevo modelo, los de Ceres concretaron el retorno del interno Pablo Martínez, de último paso por Libertad en la Liga Nacional y figura en el ascenso del Federal, además del enorme fichaje de Matías Martínez, que dio la talla en su estreno en la élite en Atenas de Córdoba. El Aurinegro pudo seducir a elementos de renombre en la categoría como Joaquín Baeza y el torpedo Alejandro Spalla, una garantía de anotación. Los mayores se completan con el alero Jorge Banegas (desde Tiro Federal), el interno Edgardo Torné (proveniente de Suardi). Pero también, Central gestionó a dos muy buenos U23, con el ex San Lorenzo Lisandro Fernández y el perimetral Guido Cabrera, que sorprendió en Parque Sur.

COLÓN DE SANTA FE. Impulsados por el deseo de resurgir y posicionar a la institución en los primeros planos del básquetbol, Colón cumplió con el anhelo de entreverarse en la Liga Argentina la última edición. Al Sabalero le costó la adaptación y se amigó en pocas ocasiones con las mieles de la victoria, aunque consiguió terminar en el duodécimo puesto de la Conferencia Norte. Además, el club vivió un reverdecer con la disciplina y pudo jugar en su cancha.

El santafesino Ricardo De Cecco prosigue al mando de la embarcación, al igual que el alero Joaquín Ríos. Luego, los santafesinos se lanzaron al mercado para configurar su plantilla y trajeron al base Tomás Ludueña, al ala pivote Patricio Aranda, al escolta Matías Cueva y al interno Joaquín Zulberti. También ficharon a un extranjero, el cubano Freddy Marín (2.02 metros y 29 años). En tanto que como U23 acoplaron al base Lautaro Pividori, de paso por Comunicaciones de Mercedes.

INDEPENDIENTE DE SANTIAGO DEL ESTERO. Inde buscará adquirir un rol protagónico para esta próxima Liga, o al menos eso se intuye desde su armado. Porque tiene un par de ambiciones claras, conformando un plantel que volverá a estar bajo el mando de Fabián Daverio, un conocido de la casa, y que entre los jugadores que incorporó tiene una interesante mezlca: experiencia y juventud, y en ambos casos con talento y jerarquía. Por un lado seguirá un referente como Ingratta, jugador de enorme trayectoria y un símbolo en la institución. Contrató la calidad de Jere Sandrini, por lo que desde la base el equipo tendrá a uno de los armadores de mayor aplomo en la categoría. Alternará con la calidad de Gory Martínez, que viene de un buen año en Rivadavia de Mendoza. Además, el alero con pasado en Tiro Federal, Daniel Tabbia, le dará una cuota de gol interesante; mientras que Luciano Tambucci puede alternar en el 4-3, en un rol importante desde la defensa y mucho más gravitante cerca del aro.

Lucho Silva será uno de los escoltas del equipo, sin olvidar que sobre sus hombros Inde también podrá descansar sus ofensivas, a partir de su verticalidad, velocidad y el buen tiro exterior. Gabriel Mendes Da Silva, pivote brasileño, llegó para sumar centímetros gracias a sus 2.08 metros, recordando que tuvo paso hace unas temporadas por Quimsa en Liga de Desarrollo (17/18). Los U23 serán Juan Cruz Burgos, ex Parque Sur que en la temporada pasada lo hizo bien reemplazando al lesionado Laureano Legaria; y Fortunato Rolfi el cual llega cedido por Quimsa.

RIVADAVIA DE MENDOZA. El Naranja redondeó una temporada pasada con dificultades, pero con el entusiasmo de haber cumplido su cuarta participación al hilo. Los mendocinos cerraron la tabla con apenas cinco triunfos, en un plantel plagado de jóvenes, que le costó el armado y que tuvo que agudizar los recursos para construir su plantilla.

Para esta edición de la Liga Argentina, Rivadavia realizó un cambio sensible, con la salida del entrenador Fernando Minelli, que estuvo en el cargo durante diez años, a quien suplantaron con Marcos Boccolini, que era su asistente. Mientras que para la construcción de la tropa, apostaron por las renovaciones de Stefano Arancibia y Guido Francese, productos de la cantera y que han participado en todos los torneos nacionales con el club. Después se aseguraron expertise con el alero Alejandro Madera (de gran recorrido), así como sumaron a Pablo Bandeo, campeón con Unión, además del pivote Facundo Jérez (ex Ferro). Para alargar la rotación, aterrizaron dos U23: Franco Sampaulise (base, proveniente de Lanús) y Tomás Cravero (ala pivote, desde Somisa).

JÁCHAL. El campeón del Federal será uno de los debutantes de esta temporada. El elenco sanjuanino viene de hacer un campañón en el tercer nivel nacional y ahora tendrá el enorme desafío de hacer pie en el segundo escalón. Sostendrá parte de la base que logró el ascenso hace unos meses, con Lisandro Salles como entrenador además de las continuidades de Martín Tabbach, Ismael Sarruf, Marco Bosch, Julio Carrizo y Fabricio Cabañas. Es cierto que perdió parte clave del equipo como el enorme Marcelo Piuma, el inoxidable Maxi Ríos y el anotador Matías Martínez, pero en esta nueva empresa lograron los servicios de Thiago Dasso, que llega cedido desde Peñarol y aportará mucha frescura en el 1-2 sabiendo incluso que su paso por Riachuelo la temporada pasada fue muy positivo.

También llegó Mati Aristu, que aterriza al club tras varias temporadas en Racing de Chivilcoy y es bien conocido ya su poderío ofensivo, desde la verticalidad y desde el tiro exterior. Mientras que también hay que destacar a Santiago Ibarra, un 4-3 que viene de un buen paso por Comunicaciones y que será una de las fichas U23 (ex Obras también) y Manuel Navarro que regresa tras su paso por Ferro de Pico, también en el Federal.

INDEPENDIENTE DE OLIVA. El hueco que generó la salida de Tiro Federal de la categoría, le abrió las puertas a un club con muchísima historia. No sólo sostendrá la presencia de Córdoba en el mapa de la divisional a través de esta alianza que hizo (seguirán siendo cuatro representantes junto a Barrio Parque, Ameghino y San Isidro), sino que además es un paso adelante para uno de los proyectos que mayores satisfacciones dio en el Federal durante los últimos años. Viene de cinco temporadas consecutivas en el Federal, siempre con actuaciones sobresalientes, y ahora será el momento de probar su fortuna un nivel más arriba.

Martín González continúa como el entrenador del equipo, y bajo este ecosistema del mercado se movió bien sumando algunos buenos valores como Lucio Reinaudi (ex Barrio Parque), el base Joaquín Noblega (proveniente de Estudiantes de Tucumán) y el ala pivote José Bione que llega cedido por Boca (de buen paso por Central Entrerriano en la 19/20). Del plantel anterior continuarán Agustín Pautasso y Salvador Giletto, ambos alternando en el 3-4; el experimentadísimo Fernando Martina en el 5; y algunos U23 como Mateo Brarda y Benjamín Herrera, sin olvidar al juvenil Tomás Ramallo que dará descanso en la base. Independiente de Oliva no cambiará la filosofía que sostiene de hace tiempo, ese proyecto que le ha dado muy buenos frutos en estos últimos años. ¿El desafío? Poder plasmarlo ahora también en esta categoría.

Texto: Prensa AdC
Fotos: La Liga Contenidos

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