Por Nacho Blazic (@IgnacioBlazic)
La última fecha de la Liga Uruguaya dejó una ráfaga de historias, redenciones y golpes de autoridad. Desde la resurrección azulgrana hasta el dominio de Peñarol en el clásico, pasando por un Biguá–Goes de película, la jornada tuvo básquet del bueno de punta a punta.

La última fecha de la Liga Uruguaya dejó una ráfaga de historias, redenciones y golpes de autoridad. Desde la resurrección azulgrana hasta el dominio de Peñarol en el clásico, pasando por un Biguá–Goes de película, la jornada tuvo básquet del bueno de punta a punta.
Unión Atlética 108–93 Hebraica Macabi. El azulgrana volvió a sonreír. Tras seis derrotas consecutivas, Unión Atlética se reencontró con la victoria y lo hizo con una actuación demoledora ante uno de los equipos más sólidos del torneo.
Ty Prince fue el MVP absoluto (27 puntos, 13 rebotes), dueño de cada rincón de la cancha. A su lado, Alaekwe (28) y un encendido Mateo Giano (26) completaron un tridente que resultó imposible de contener para Macabi, que nunca encontró respuestas defensivas y terminó rendido ante el vendaval ofensivo de la UA.
Cordón 77–91 Malvín. El playero pisa fuerte y se trepa a la cima. Malvín construyó una victoria enorme como visitante para seguir liderando la tabla junto a Peñarol.
Después de un partido parejo durante tres cuartos, el conjunto de Pablo López lo destrabó en el cierre, con Zekovich (16) y Nicolás Martínez (15) castigando una y otra vez en la pintura. Cordón, competitivo durante buena parte del juego, no pudo sostener el ritmo en los minutos finales.

Welcome 63–102 Urunday Universitario. Urunday volvió a aparecer con una contundencia abrumadora. El “estudioso” arrasó en el gimnasio de Furgoni, dominando desde el salto inicial y firmando un lapidario 59–27 en el primer tiempo que dejó el trámite prácticamente sentenciado.
Eric Demers y Daniels estuvieron intratables, liderando un ataque que nunca bajó la intensidad y que permitió a Urunday reposicionarse en la tabla y volver a zona de playoffs.
Peñarol 82–69 Nacional. El carbonero manda en el clásico… otra vez. Peñarol se quedó con su segundo clásico de la temporada, esta vez con mayor autoridad, consolidándose como uno de los equipos más consistentes del torneo.
Santi Vescovi manejó los tiempos a su antojo (17 puntos, 6 asistencias), dueño absoluto del ritmo del juego. Nico Pomoli y Emiliano Serres fueron determinantes, especialmente en el último cuarto, para apagar cualquier intento de reacción tricolor.
Biguá 110–106 Goes. Un partidazo que necesitó alargue para encontrar dueño. Biguá resistió, reaccionó y terminó quedándose con una victoria vibrante en Villa Biarritz.
Con el partido en la cuerda floja, Matos (25) clavó un doble a falta de dos segundos que forzó el tiempo extra. En el suplementario, Deshone Hicks (16) se hizo gigante bajo el aro. Y la nota la dio el juvenil Thiago Rodríguez, que la rompió desde el banco con 22 puntos y una perfección quirúrgica: 4/4 en triples.
Defensor 103–82 Welcome. El fusionado no falló y cumplió en un partido que debía ganar. Defensor dominó al colista del torneo, que ofició de “visitante” en su propia cancha, y sentenció el encuentro con un tercer cuarto arrollador.
El equipo del parque rodó se apoyó en el tiro exterior, terminando con 15/32 en triples y un reparto de gol ejemplar: Weaver 3/4, Theo Metzger 3/4 y Fede Soto 3/4 fueron símbolos de un ataque fluido, generoso y letal.

