El recambio generacional del baloncesto masculino mantiene la incógnita sobre el fanático venezolano, sin embargo los éxitos recientes de las selecciones femeninas arrojan luz y alegría a un público acostumbrado a grandes momentos en los últimos años.

El recambio generacional del baloncesto masculino mantiene la incógnita sobre el fanático venezolano, sin embargo los éxitos recientes de las selecciones femeninas arrojan luz y alegría a un público acostumbrado a grandes momentos en los últimos años.
Esa luz tiene nombre propio Luz Marina Vargas, la entrenadora artífice de la reciente clasificación a la Copa del Mundo U19 y de esta medalla de plata y clasificación al AmeriCup femenino con la selección mayor.
La falta de estabilidad en los torneos femeninos del país, tanto profesionales como de desarrollo, no han sido un problema para estos éxitos, así que cabe imaginar con el cariño y la importancia necesarias para este deporte los éxitos podrían ser mayores.
Al inicio del torneo, era trivial definir al roster del equipo como el mejor de los últimos años. Un emblema como Roselis Silva volvía a la selección tras 10 años fuera de los procesos, Genésis Rivera se ha mantenido sana y llega en buen momento, junto a ellas está la mejor jugadora venezolana de la actualidad Daniela Wallen quien ratificó lo antes descrito siento integrante del quinteto Ideal. Las doce en la ciudad argentina de Zárate las completaron la experiencia de Waleska Pérez, Brianna Herlihy y Estefani Fajardo.
Nuevos talentos
A las 6 experimentadas se unieron piezas jóvenes para construir la nueva realidad del baloncesto femenino venezolano, la base Valeria Montero fue una de las piezas claves en la victoria histórica ante Brasil, así como los 7 puntos anotados por Darleska Pérez en el segundo cuarto de ese mismo juego, la pivot Enggy Rudas quien debutó en 2024 y las noveles Astrid Inojosa, Mezharith Beleño y Yesimar Escudero quienes son parte de esa nueva realidad de las vinotinto.
Los dos primeros grandes éxitos de este grupo ya están sobre la mesa (Mundial U-19 y Americup 2027). Ahora sólo quedar buscarle el apoyo y los recursos necesarios para seguir desarrollándose, ya sea desde la FVB o permitiendo que estas chicas vayan al extranjero a buscar nuevos desafíos para seguir creciendo.
