🎙️🇨🇱 PAOLA NARANJO: “NUNCA LE DIJE QUE NO A LA SELECCIÓN, MENOS LO IBA A HACER COMO ENTRENADORA”

Por José Miguel González (@14coto)

Histórica jugadora, eterna seleccionada, cariñosa madre. Coach estudiosa y conocedora del básquetbol femenino. Desde el Colegio Los Leones al staff de Chile: un sueño que recién comienza. La felicidad de Paola.

Un nuevo desafío apareció en la carrera de Paola Naranjo (42 años). Y es verdad, aún tiene sueños por cumplir. Como jugadora triunfó en Chile y recorrió Sudamérica. Pero ahora es entrenadora, de las dedicadas y estudiosas. Lo demuestra cada día en el Colegio Los Leones de Quilpué. Y lo comenzará a demostrar en la selección chilena, ya que recientemente la nombraron parte del staff de las Rojas femeninas.

Una vida dedicada a la naranja, proveniente de una familia de basqueteros forjados al lado de la leña quemándose para abrigarse del frío austral de Punta Arenas, al final de la larga y angosta Chile. Paola Naranjo, bienvenida a Cancha Latina.

Paola Naranjo, con la copa de la LNF 2019 (Foto: Los Leones)

¿Cómo estás con este nuevo desafío? “Contenta. Estar en el staff de la selección es uno de mis logros en mi carrera como entrenadora. Me siento preparada, pero con una gran responsabilidad para enfrentar todo lo que se viene. Todavía no comienza el trabajo directamente, pero entiendo cómo es el trabajo en Federación, así que es interesante y de mucha responsabilidad”.

¿Ya conversaron específicamente sobre tus funciones? “No oficialmente, pero Warren Espinosa (head coach de las selecciones femeninas de Chile) me dijo que estoy dentro del staff, donde quizás estaré en una selección como asistente, pero uno puede intervenir en cualquier proceso. Hace un tiempo atrás hice una intervención en la adulta, así que trabajo para cualquier selección. Desde sub 14 a adulta podría ser, todavía no está definido. Warren y la Federación lo ven”.

¿Cómo surgió esta posibilidad? “Por contacto de Warren, quien me preguntó si quería participar y no lo dudé. Lo pensé un poco y dije inmediatamente que sí. Es la selección chilena. Le dije a Warren en esa misma llamada que como jugadora nunca le dije que no a la selección, así que menos lo iba a hacer como entrenadora”.

Seguramente conoces a las jugadoras y a las generaciones que vienen. ¿Cómo ves el futuro? “Las conozco, pero no directamente aún. Ha cambiado también la selección adulta. He visto el proceso de las más chicas, pero de lejos. Yo trabajo en series menores, pero no tengo jugadoras en la selección. ¿Cómo veo el futuro? Hay mucho, si se sigue trabajando de esta forma. El problema de antes, cuando era seleccionada, era que los procesos se terminaban antes del objetivo final. Creo que ahora no pasará, que están trabajando a largo plazo. Las Huasitas han tenido resultados, pero el objetivo es que esa misma generación llegue a la adulta. Eso antes no pasaba. Siempre éramos las mismas adultas jugando y las más pequeñas no llegaban”.

¿Se aprendió de los errores del pasado? “Aprendimos todos. Nos costó un poco entender nuestros propios objetivos. Siempre miramos hacia afuera, pero no hacia adentro. Ojalá esto siga. La Federación terminará su mandato, pero la idea es que sigamos una línea de trabajo, que no se pare tan pronto. Y que aprendamos que de todos nuestros errores podemos sacar algún fruto”.

¿Cómo te gusta que jueguen tus equipos? ¿Qué le inculcas a las jugadoras? “Tengo mi estilo de juego, pero también me tengo que ir adaptando a las jugadoras. Primero, que entiendan el juego, no porque se los digo, sino para saber por qué hacen las cosas. Desde el mini básquet tienen que entender cómo se juega. No es aprender todo de memoria, es trabajar en función del equipo. Si una hace algo, el resto tiene que saber qué está haciendo, para que entienda el objetivo de todo esto”.

¿Cómo se trabaja el ánimo con niñas y adolescentes, cuando una derrota puede provocar alguna frustración? “Desde mini a la U13, inclusive en la U15, no nos preocupamos mucho del resultado. Mi objetivo es que ellas entiendan y que cuando sean más grandes les sea más fácil jugar. Y que lo puedan hacer en cualquier equipo, con cualquier entrenador. Al principio es solo formación, que aprendan eso, que se adapten al juego y que conozcan a sus compañeras. Siempre digo que no quiero ganar el sábado o el domingo, sino que quiero que sean buenas jugadoras de básquetbol y que tengan otras herramientas para el futuro”.

Con este llamado al staff de la selección, ¿se te abre el apetito para hacerte cargo de un equipo o tal vez salir al extranjero? “Siempre. Como en cualquier profesión uno quiere algo más. Pero paso a paso. Soy muy joven, estoy en la etapa de capacitarme y perfeccionarme, aunque eso nunca se acaba. Una tiene que seguir capacitándose. Y el básquet evoluciona tan rápido que hay que estar siempre al día con los conocimientos. Ya estar en la selección es un logro y abrirá puertas, pero paso a paso. Estoy bien en Los Leones, súper adaptada. Aún estoy jugando. Quiero dirigir a las adultas de mi club. Tranquila por las piedras”.

¿Seguirás jugando en Los Leones? “Ojalá que ya no. Este año se suponía que era el último, pero con la pandemia no hubo liga y no pude jugar. El próximo año no creo que pueda”.

¿Te gustaría un partido de despedida? “Siempre lo imagino. Lo hemos conversado con el club, porque ellos me quieren ayudar con eso. Nunca se ha podido por el tiempo y porque todavía estaba jugando, pero por lo menos está planteado. Hay que ver cuándo, pero que sea bien organizado. El club no quiere algo al lote, sino que sea muy bonito para todos”.

Es decir que eres más entrenadora que jugadora. “Sí, hace un par de años. El año pasado jugué pero no me preparé como correspondía. Mi trabajo es ser entrenadora. Físicamente tampoco estoy bien. El año pasado lo hice porque quiero a mi club y mis compañeras lo necesitaban”.

¿Cómo ves el panorama de la Liga Femenina de Chile? Dura dos o tres meses, no con tantos equipos. ¿Se toma en serio la competencia? “Espero que sí. Hemos tenido algunas reuniones. La pandemia ha ayudado para organizarnos mejor. La Federación está trabajando en eso para mejorar la liga. Todas entendemos que no podemos jugar solo dos o tres meses en el año. Hay que empezar a trabajar para que eso no ocurra. Necesitamos una liga de desarrollo. El tema de las Huasitas está muy comentado, porque si no, después no podrán jugar. Si bien varias se irán al extranjero, hay quienes se quedan y debemos trabajar con ellas. Espero que mejore. No deberíamos jugar tan poco y todo el mundo lo sabe. Necesitamos recursos y en eso está trabajando la Federación”.

Se repite mucho el comentario sobre la necesidad de una liga de desarrollo, ¿por qué crees que no se ha hecho? “Por recursos. Solamente por eso. Recursos, organizarse y trabajar. Se ha escuchado bastante, pero es hora de formarla. Muchos jugadores quedan en el aire, van a universidades y no ven futuro, siguen jugando por sus casas de estudio o en tercera división de hombres. Teniendo esa liga fortalecerá el trabajo de las selecciones adultas. La Federación y todos lo entendimos, así que debería ser así”.

Paola Naranjo y Los Leones son las actuales campeonas de la LNF de Chile (Foto: Los Leones)

Claudio Jorquera alguna vez dijo que nadie conoce el panorama sudamericano mejor que tú. ¿Qué se podría implementar en Chile? O bien, ¿estamos mejor que otros países? “Estamos mucho mejor que otro países aunque el resto no lo piense así. Los otros países de Sudamérica no tienen todo lo nuestro en organización e infraestructura. Teníamos un problema de que cortábamos procesos, mientras los otros países seguían con sus mismas jugadoras trabajando. Eso tenemos que mejorar. En algún momento nos estancamos. Hay que trabajar todo el año, antes nos juntábamos un par de meses antes de un Sudamericano a una gira. Ahora no, trabajan todo el año. Hay giras y concentraciones habitualmente y las niñas entienden que tienen que seguir trabajando en sus clubes. Ahora el trabajo está un poco más organizado y planificado”.

Como seleccionada eres de las que tiene más presencias, ¿cómo recuerdas la experiencia de representar a tu país? “Hace unos días justo estaba viendo unos videos VHS que tenía mi mamá en su casa. El video estaba bueno, aunque la imagen era horrible. Tenía 16 años, ya jugando por la selección. Después vi un Sudamericano en Perú, cuando tenía 22 o 23 años y me veía tan feliz jugando, como que disfrutaba. No parecía que estuviera jugando por la selección, más bien por mi club. Es eso. Jugaba mejor por la selección, con una camiseta roja de Chile. Es una presión, pero rica”.

¿Alguna anécdota que recuerdes con más cariño? “Uff… Son más de 20 años… Recuerdo mucho ese Sudamericano de Perú, que fue mi segundo pero mi primera medalla de tercer lugar. Éramos un grupo muy joven, entonces lo disfruté más. Estábamos en Perú, donde nos veían mal. Estaba repleto el gimnasio, con seis o siete mil personas gritando. Ahora que vi el video recordé esa emoción. Nunca había jugado con tanta gente y tanta en contra. Hacías un gol y el gimnasio se quedaba callado. Más encima ganamos. Estaba muy muy contenta ese día”.

Con ese público o te da miedo o sales motivado directo al cuello del rival, ¿cómo se canaliza toda esa energía en contra? “Al final es al revés, te da más ganas. Nos juntamos más como grupo, como equipo. Éramos nosotras, el cuerpo técnico y una hinchada de no más de 10 personas. No éramos más de 25 personas. Nos sentíamos como hermanos y nos protegimos. Nos dio fortaleza. Aparte, sabíamos que éramos mejores así que salimos con el pecho más inflado”.

¿Crees que faltó algo en tu carrera como jugadora? “Ganarle a Argentina. Nunca pude. Ahora quiero hacerlo como entrenadora”.

Argentina y Brasil parecen estar en otro nival, seguidos por Venezuela. ¿Cómo ves el panorama de Chile en la región? “No tan mal, si seguimos trabajando así. Todo va en el trabajo de las jugadoras. Tienen todo para que les vaya bien. Tenemos un tremendo cuerpo técnico, la Federación acompaña y ayuda en todo. Creo que a esta selección que está preparando el Sudamericano adulto no le falta nada. Si comparamos con el proceso en el que estuve yo, no hay comparación. Tienen que aprovecharlo, entrenar y sacrificarse. Los resultados van a llegar”.

Hay ilusión. Cata Abuyeres dijo que Chile puede ir al Mundial. ¿Ves posibilidades? “Ojalá que la ilusión siga ahí. Si no es el próximo, vendrá otro, pero tiene que ser. El único problema es que bajaron las plazas y hay menos posibilidades, pero ojalá aumenten y puedan ser más los países que participen. Ojalá que esa ilusión no se pierda, porque es el objetivo que deberían tener todas las jugadoras cuando llegan a una selección chilena”.

En un plano más personal, vienes de una familia basquetbolera, ¿cómo lo viven dentro del núcleo familiar con todos respirando básquet? “Hablamos mucho de básquet en las reuniones familiares. Mucho, mucho. De cada uno, de lo que hacemos, del básquet nacional… Imagínate cómo está ahora el WhatsApp familiar con la NBA. Es puro básquetbol. La que menos habla es mi mamá, pero es la que más sabe. Igual tenemos diferencias de opiniones, de cómo vemos el básquetbol. Hablamos demasiado. Algunas veces me aburrió, porque es mi trabajo y llegaba a la casa a seguir hablando, pero es algo que nos apasiona. Lo llevamos desde chiquititos. Desde chica conozco la pelota”.

Tienes tres hijos, ¿les gusta el básquet? “Mi hijo mayor, Lorenzo, tiene 13 años y lo odia jaja. En realidad no lo odia, pero no le gusta. Aunque igual me acompaña a los gimnasios, agarra la pelota y se pone a lanzar. Le gusta mucho el balonmano. Se lo enseñaron en el colegio, estuvo jugando ahí y estamos viendo si lo llevamos a algún club. Tiene hartas condiciones. Él me acompañó con tres meses al Preolímpico de Valdivia, porque yo estaba amamantando en ese tiempo. Tenía que estar con él”.

Está saturado de básquet. “Sí jaja. Yo creo que por eso no le gusta tanto. Pero el que sigue, Renato, de 11 años, le gusta mucho el básquetbol. Siempre anda con la pelota y habla de los jugadores. Le gusta mucho, mucho, mucho. Yo creo que él es quien saldrá basquetbolista. Mi tercera hija tiene cuatro años, Francisca, chiquitita. Le gusta cualquier pelota. Está disfrutando de jugar”.

Paola Naranjo, madre de familia, jugadora histórica y destacada del básquetbol chileno, entrenadora y parte del staff de la Roja. ¿Eres feliz? “Obviamente que sí. Lucho cada día por ser feliz. Así debería ser para todos”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .