IÑAKI MARTÍN: EL BALONCESTO LO LLEVÓ A MOZAMBIQUE

Por Daniel Mérida (@baloncestero)

I like to spend some time in Mozambique
The sunny sky is aqua blue
And all the couples dancing cheek to cheek
It’s very nice to stay a week or two
And fall in love just me and you.

Bob Dylan, Mozambique (1976)

Desde su nacimiento en la provincia sudafricana de Mpumalanga, su paso por Suazilandia y la unión con sus afluentes Ingwavuma y Usutuhasta hasta su desembocadura en la bahía de Maputo, el río Gran Usutu recorre un largo trayecto para terminar su viaje y encontrar un acomodo final en la capital de Mozambique. Una historia equivalente a la de este río que establece una frontera natural entre entre Sudáfrica y Suazilandia es la del entrenador Iñaki Martín, que nació en San Sebastián, se crió baloncestísticamente en Valladolid, ha trabajado con entrenadores del nivel de Quino Salvo, Gustavo Aranzana, Porfirio Fisac o Natxo Lezcano y tuvo que realizar una largo e inesperado viaje a Mozambique para materializar sus mayores éxitos como entrenador.

Desde su nacimiento en la provincia sudafricana de Mpumalanga, su paso por Suazilandia y la unión con sus afluentes Ingwavuma y Usutuhasta hasta su desembocadura en la bahía de Maputo, el río Gran Usutu recorre un largo trayecto para terminar su viaje y encontrar un acomodo final en la capital de Mozambique. Una historia equivalente a la de este río que establece una frontera natural entre entre Sudáfrica y Suazilandia es la del entrenador Iñaki Martín, que nació en San Sebastián, se crió baloncestísticamente en Valladolid, ha trabajado con entrenadores del nivel de Quino Salvo, Gustavo Aranzana, Porfirio Fisac o Natxo Lezcano y tuvo que realizar una largo e inesperado viaje a Mozambique para materializar sus mayores éxitos como entrenador.

A día de hoy nos hemos acostumbrado a ver como salen jugadores y sobre todo entrenadores españoles fuera de nuestras fronteras rumbo a cualquier punto de la geografía terrestre. Sin embargo, en 2009, estas aventuras internacionales no eran nada habituales para nuestros compatriotas del mundo del baloncesto y fue cuando Iñaki Martín aceptó el reto de dirigir en el baloncesto de Mozambique.

La primera llamada desde Mozambique. Después de casi doce años entrenando en varios equipos de la capital vallisoletana, la primera oportunidad profesional llegó para la temporada 2007-08 como ayudante de Quino Salvo en Palencia. Al año siguiente, Iñaki repitió con él en Cantabria Lobos, donde ganaron el campeonato y la copa LEB Bronce justo antes de la desaparición del equipo. En ese momento, llegó la oferta de Maxaquenne.

“Me pudo la pasión de sentirme profesional en algo que amo y mi estilo de vida, también se mezcló la juventud y no me lo pensé mucho. Ellos me hicieron la oferta, tenía que responder en dos días y coger el avión en menos de una semana para jugar una liga de cuatro meses. Podía haber tenido más paciencia y esperar algo más en el mercado español, pero era un proyecto que me atraía, un equipo que históricamente era el mejor de Mozambique y que llevaba cinco años sin ganar el título”

Iñaki Martín no sólo devolvió el campeonato a Maxaquenne, sino que consiguió dos ligas y condujo hasta las semifinales de la Taça de África de Clubes a un club acostumbrado a grandes hitos, como fue aquel campeonato continental de 1983 y el enfrentamiento posterior al FC Barcelona de Chicho Sibilio, Nacho Solozábal o Juan Domingo de la Cruz.

Iñaki Martín

La histórica plata de 2011. Los triunfos no quedaron ahí y poco después daría el salto a la selección. Con el combinado nacional llegaría otro de los puntos álgidos de la carrera mozambiqueña de Iñaki como fue la plata de los Juegos Africanos de 2011, la única medalla que tiene el país africano en lo que a baloncesto masculino se refiere.

“Podía haberme quedado a vivir en Mozambique tras aquella plata. Se dio la circunstancia de que Nike me ofreció ser la imagen de la marca en Mozambique y me habría ha quedado a vivir en Maputo durante todo el año. En 2012 podría haberme quedado también, en 2015 pero ahora me costaría mucho más. Siempre me he planteado el venir aquí para que ellos aprovechen todo lo que les puede dar y a mí servirme como experiencia y un paso más de mi formación como entrenador. Esa es la idea que tenía cuando vine por primera vez en 2009 y es la que sigo teniendo ahora pero ocho años más viejo”

“Como país, Mozambique es un país que vive al día. Aquí se hacen las cosas pero no se piensa en el mañana, pero a nivel empresarial, social y personal y es un país con mucho potencial a todos los niveles y en continua mejora. Necesitaría estar mejor estructurado, pero no es algo exclusivo de Mozambique, sino de todo el continente africano. En cuanto a otros temas, es un país seguro, se vive bien, la gente es amable y educada, a veces incluso demasiado. Como país siempre lo recomiendo como lugar para venir a visitar, tiene unas playas increíbles más al norte y la capital Maputo tiene de todo”

Como un mozambiqueño más. Después de ocho años viniendo al país, Iñaki Martín nos cuenta cómo ha tomado como propias algunas de las costumbres y hábitos de la cultura mozambiqueña en cosas tan simples como es el ritmo de vida de la gente. “Aquí los tiempos son diferentes. Venir con el ritmo de España aquí es como venir con el ejército de Pancho Villa y la revolución. En cuanto a horas van más adelantados que nosotros, porque a las 6-7 de la mañana está funcionando casi todo el mundo y a las 8 de la tarde está todo casi parado. Cuando llevas varias semanas, lo que hay que intentar es que el ritmo no te envuelva y te acomodes a su ritmo. Yo soy el primero que digo que hay que adaptarse al país donde se va, pero también hay que hacer ver hacia dónde pueden ir, forzar el límite de sus capacidades y convencerles en su mejora”

“Lo que sí que es mejor aquí es que el trabajo del entrenador se valora mucho más. Para la cultura africana, el entrenador es como una referencia social. Hace poco en una gala, se sorprendían de que yo hablé con normalidad con el ministro, porque que es habitual para nosotros y no lo es para ellos. Esa manera de ser que tengo les gusta, porque les muestro que puedo adaptarme a ellos, hago las cosas con normalidad y no voy como estrella invitada”

“Como anécdota, me tocó pasar la nochevieja de 2011 en Mozambique y me invitó la familia de un ex-jugador a un restaurante en la playa. Justo en esa misma playa, estaban algunas personalidades políticas y el gobernador de Maputo, que me conocía y me invitó a estar con ellos. Yo le dije que estaba con la otra familia, que iba a estar más rato con ellos y que luego me pasaba a brindar por el nuevo año con ellos. Eso salió en la prensa y la gente se sorprendió, diciendo que era el entrenador del pueblo. Además, se daba la circunstancia de que en aquella playa podría haber 10.000 personas celebrando la nochevieja y como mucho, tres blancos, y era fácil verme. Para mí, fue normal estar primero con la familia que me había invitado y luego brindar con ellos”

El momento presente: el tercer Afrobasket. Tras el décimo puesto en 2011 y el undécimo en 2015, el entrenador donostiarra encara su tercer torneo masculino con la selección de Mozambique, con matices y circunstancias diferentes a los dos anteriores que le suman un punto más de dificultad a este nuevo reto.

Mozambique está sufriendo una crisis económico-financiera similar a la que tuvo Europa años atrás, unido a temas más deportivos como una preparación de menos de un mes, la imposibilidad de hacer una concentración fuera del país como se hiciera en torneos anteriores, las lesiones de varias de las estrellas y lo duro del sorteo hacen que sea el Afrobasket más complicado de los tres a los que Iñaki Martín se ha enfrentado.

“El mejor jugador de otros años, como es el base Pío Matos, se ha lesionado y el otro base no es profesional y tiene problemas para dejar su empleo y retomarlo después del torneo. La otra baja es la de Ismael Nurmamad, el MVP de la liga de Mozambique, que arrastra problemas físicos de la final de la Liga y no ha podido venir”

“El de 2011 es el único Afrobasket en el que pude tener los jugadores del país que me gustaría y que yo elegí. En 2013 estuve con ellos pero no formé parte del equipo y en 2015 la selección se hizo sola entre problemas de trabajo y de lesiones, así que finalmente llevé a los 12 disponibles de una lista de 20. Para mí, estos problemas para confeccionar el equipo no son nuevos”

Iñaki Martín, en uno de los Afrobasket con Mozambique

“Para este Afrobasket el sorteo fue malo, pero peor fue en 2015 aunque pasaban los cuatro del grupo y no los dos mejores como ahora. Si jugabas una mala fase de grupos, te cruzabas con el mejor del otro grupo pero clasificabas. El pasado Afrobasket nos tocó en el grupo con la Angola de Moncho López y Miguel Ángel Hoyo, con la Senegal de Gorgui Dieng y luego le ganamos a Marruecos, que se supone que es mejor. Ya en los cruces nos tocó Nigeria”

“En Mozambique se es muy optimista. Hay mucha gente que dice que se está trabajando bien, que ‘seguro que nos va bien porque el coach trabaja bien’… pero claro, es que el resto de equipos tampoco se duermen. Este año vamos con menos opciones de clasificar. Intentaremos sorprender a Egipto el primer día con intensidad, luego ir de igual a igual con Sudáfrica y el último día contra Senegal de Porfi Fisac a disfrutar, bien si se ha hecho la machada antes o si no, que la gente nueva coja experiencia. Ahora nos queda hacer una combinación de juventud y veteranía, competir e ir encajando a los jóvenes en la selección”

No todo es Mozambique: el año en Venezuela. Tras terminar en 2012 en Maxaquenne, Iñaki volvió a España para dirigir en EBA al CB Virgen de la Concha en Zamora y al año siguiente llegó un nuevo reto internacional junto a Gustavo Aranzana en Guaiqueríes de Margarita.

“La fanaticada en Venezuela es increíble. Aquí en Mozambique sólo se llena el pabellón en las semifinales y las finales y allí cada partido es una fiesta y es una guerra. Esa es una de las cosas que la LPB tiene para bien, aunque luego la presión es mucho mayor. Los clubes están por encima de todo y los entrenadores y jugadores en Venezuela tienen mucho menor peso que en Europa. Son situaciones que no son ni buenas ni malas, son diferentes, son situaciones que te toca vivir y que cada país tiene su idiosincrasia”

“Yo que he vivido ambos baloncestos, es más fácil para un entrenador europeo adaptarse al baloncesto africano que al baloncesto sudamericano. En África, la principal figura es el entrenador. Si ellos ven que estructuras bien el club y que trabajas para el bien del club, se vuelcan contigo y para ellos eres como el gurú y van contigo a muerte. Eso en Venezuela me parecería difícil, aunque yo sólo estuve un año. Eso sí, el nivel de la LPB es increíble”

Después de aquel paso por el baloncesto venezolano, Iñaki volvió a España para ser asistente de Porfirio Fisac en el último año del CB Valladolid y asumió el reto de dirigir al Ciudad de Valladolid tras la refundación. Más recientemente, llegó otro de los éxitos de Iñaki Martín en Mozambique como fue el subcampeonato femenino continental de clubes en este 2016 con Ferroviario de Maputo. “Es como si un equipo de Suecia llega a la final de la Euroliga. Llegar a esa semifinal el año pasado y ganar a 1º de Agosto es increíble, porque el baloncesto de Angola tiene todo el dinero que quiere”

Más recientemente, Iñaki pudo sumar un nuevo país a su carrera, pero varios temas burocráticas dieron al traste con una oportunidad de dirigir en la primera división de Portugal.

Iñaki Martín, con Ferroviario de Maputo (2016)

La soledad del entrenador español en el extranjero. El caso de Iñaki Martín no es el único de un entrenador español que ha triunfado fuera de las fronteras del baloncesto patrio y no alcanza la repercusión mediática merecida por hacerlo en un baloncesto desconocido para el primer escaparate mundial

El buen nivel de nuestros entrenadores y la falta de oportunidades para todos en el baloncesto nacional ha hecho que sean llamado de muchas partes del mundo y hayan cosechado éxitos en países tan diferentes como Mozambique, Chile, Angola, Puerto Rico, México o Hong Kong.

“Antes iba a Mozambique con la juventud, con ganas de demostrar cosas y desechando oportunidades en España y ahora voy con otra madurez y porque no hay oportunidades en España. Pese a los resultados, que por suerte han sido buenos, por mucho que hagamos fuera de España, las puertas aquí no se nos van a abrir. Son muchos los compañeros que lo hacen bien y somos muchos los que nos quedamos fuera de la rueda”

“Mozambique es un país al que quiero muchísimo, que me ha dado mucho y donde la figura mía como entrenador tiene otra dimensión. No es por egocentrismo, pero te sientes muy querido y arropado y te dejan hacer muchas cosas y desarrollar lo que realmente quieres. Es una pasada la dimensión que tengo del país y me tratan de maravilla, pero hay veces que pienso que podría asentarme en Mozambique y vivir bien, pero tengo lejos a mi gente y mi familia y de esa forma que disfruto del baloncesto europeo y español, así que tengo sensaciones encontradas. Eso sí, tengo que dar absolutamente las gracias porque siempre están esperándome con los brazos abiertos. Los llevaré siempre en el corazón porque Mozambique es mi segundo país”

And when it’s time for leaving Mozambique
To say goodbye to sand and sea
You turn around to take a final peek
And you see why it’s so unique to be
Among the lovely people living free
Upon the beach of sunny Mozambique.

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