🎙️ RICHI GONZÁLEZ, UNA MALETA CARGADA DE BALONCESTO

Por Daniel Mérida (@baloncestero)

Una lista con Majadahonda, Madrid, Burgos, Santiago de Chile, Cochabamba, Pyongyang, Trömso y Borgarnes podrían ser perfectamente la ruta de un documental de viajes de National Geographic con un imperceptible hilo conductor que relaciona estas ocho ciudades. En nuestro caso, ese nexo de unión tiene nombre y apellidos y se llama Ricardo González Dávila, Richi para los amigos, y tiene el baloncesto como el motivo para el viaje incansable por tres continentes diferentes.

Una lista con Majadahonda, Madrid, Burgos, Santiago de Chile, Cochabamba, Pyongyang, Trömso y Borgarnes podrían ser perfectamente la ruta de un documental de viajes de National Geographic con un imperceptible hilo conductor que relaciona estas ocho ciudades. En nuestro caso, ese nexo de unión tiene nombre y apellidos y se llama Ricardo González Dávila, Richi para los amigos, y tiene el baloncesto como el motivo para el viaje incansable por tres continentes diferentes.

Madrid y Burgos, el punto de partida. Los inicios de la carrera de Richi González como entrenador están en torno al baloncesto madrileño, donde entrenó en las categorías de base del CB Majadahonda, fue varios años Director Técnico de la Federación madrileña y seleccionador en varias categorías. Con Majadahonda llegó a la LF2 en 2004 y en esa misma competición repitió con Jopisa Burgos en 2009. Con el equipo burgalés, ascendería a la Liga Femenina en 2011, consagrando como estrella a la pívot Ziomara Morrison, que más tarde se convertiría en la primera chilena en la WNBA tras debutar con San Antonio Silver Stars en 2012 y jugando con Indiana Fever en 2014.

Chile, primer desafío internacional. Tras sus éxitos con Burgos, llegó la primera oportunidad de jugar en el extranjero con la llamada de Febachile. Richi se convirtió en seleccionador femenino de Chile en varias categorías y a la vez fue el primer entrenador español en dirigir en el país andino. La llegada del coach hispano supuso la mejor época en la historia reciente del baloncesto chileno. De la mano de dos grandes jugadoras como Ziomara Morrison y Tatiana Gómez, el conjunto chileno consiguió varios éxitos y varias medallas: bronce en el Sudamericano 2013 y clasificación al Premundial femenino, plata en los Sudamericanos de Santiago, cuarto puesto en el Sudamericano 2014 y clasificación para el preolímpico, donde quedó en séptimo puesto y llegaron a soñar con el aterrizaje al mundial. Su mayor éxito con las selecciones inferiores fue un bronce con el equipo sub17.

“En mi tiempo allí el baloncesto femenino ganó cuatro medallas en dos años y medio y nos clasificamos a un premundial y un preolímpico. Que no hubiera liga femenina a mí me ayudaba a trabajar durante el grupo todo el año como si fuera un club. Cuando llegué a Chile, sólo estaban fuera Ziomara Morrison y Tatiana Gómez y en aquel momento llegamos a tener hasta diez jugadoras entre España, Estados Unidos y fuera de Chile en general”

Bolivia, pionero de nuevo. Lo de ser pionero es una característica casi intrínseca en el ADN baloncestístico de Richi González. Tras finalizar su vinculación en Chile, llegó una oportunidad en el país vecino y aterrizó en la Libobasquet boliviana para volver a dirigir en baloncesto masculino. En una época donde ya habíamos visto entrenadores españoles en México, Puerto Rico, Venezuela, Uruguay, Argentina, Chile, Paraguay, Brasil, República Dominicana o Nicaragua, Bolivia no había tenido ninguno y allí llegó Richi en una de las primeras ediciones de uno de los torneos nacionales más jóvenes del continente. La Salle de Cochabamba fue su equipo durante el primer semestre de la Libobasquet 2016 y para el segundo trimestre llegaría también el zamorano Nacho Domínguez.

“Lo que más eche de menos en mis tres años de seleccionador en Chile fue el día a día del entrenador: entrenamientos, partidos, preparación de partidos…etc. Sé que el club es muy serio, profesional y me han dado todas las facilidades. Estoy seguro que, al igual que en Chile, será para mí una gran experiencia personal y profesional”, explicaba Richi González a su llegada a la Libobasquet. “Lo primero fue que quería entrenar baloncesto profesional masculino, en una liga que tiene buen nivel y está en crecimiento y con tres jugadores extranjeros se sube mucho el nivel de la Liga. En cuanto a los países, entrenar o vivir en Sudamérica no es fácil para alguien que sea su primera experiencia. Es todo muy diferente a todos los niveles. El haber estado tres años en Chile y anteriormente en Uruguay trabajando con la selección también te ayuda a que la adaptación sea más fácil a nivel personal y deportivo”

Fue una buena edición de la Libobasquet para los dos entrenadores españoles y tanto Richi González como Nacho Domínguez se clasificarían a los playoffs 2016. En el caso de Richi, dio la sorpresa en el primero de la serie ante el campeón defensor San Simón pese a la baja de Anthony Young y cayeron en los dos siguientes aunque manteniendo opciones en ambos encuentros, mientras que Nacho alcanzaría las semifinales.

Nacho Domínguez y Richi González

Corea del Norte, el cargo más mediático. Existió la posibilidad de seguir en Cochabamba a la siguiente temporada, pero el hecho de estar lejos de la familia pesó mucho para que Richi se volviera a su Gran Canaria habitual, donde acababa de tener su primera hija con Lidia Mirchandani, también jugadora de baloncesto y que llegó a ser internacional con la selección de España.

No tardó demasiado en encontrar una nueva oportunidad y se fue más al Este que nunca. Con los viajes de Dennis Rodman a organizar partidos de exhibición como único precedente conocido del baloncesto de Corea del Norte, Richi siguió con esa manía suya de ser pionero y un día se plantó en Pyongyang para ser de nuevo el primer entrenador español en entrenar en un país donde la presencia de extranjeros está reducida al mínimo.

De todos los países de su carrera, sin duda ninguna, Corea del Norte es el que más llama la atención por lo exótico, diferente, desconocido, mediático… es difícil escoger un único adjetivo para una experiencia que empezó con un mail inesperado. El Comité Olímpico era el remitente de una oferta para viajar al país y trabajar con las selecciones masculina y femenina, pero ocultaba un detalle que pasó desapercibido hasta varias horas después.

“Estaba comentando la oferta con mi familia cuando alguno de ellos me comentó que en la oferta ponía ‘Comité Olímpico de la RPD de Corea’, y que eso se correspondía con Corea del Norte y no con Corea del Sur, que era lo que yo pensé al principio. Eso cambiaba un poco las cosas, pero al final acepté encantado y deseoso de encarar una nueva aventura. Es un reto tan grande, tan bonito y tan diferente, que era imposible decir que no. Me siento muy afortunado de las experiencias que me está dando entrenar en diferentes lugares del mundo y de haber sido ya pionero en tres países diferentes”

No hace falta entrar a explicar cómo es Corea del Norte. La situación sociopolítica y la situación de aislamiento del país, unidos a la visión que se tiene desde el exterior, hacían que ir a entrenar allí ponía un punto más de aventura esta nueva etapa profesional de Richi González, que ya le fue sorprendiendo desde su llegada tras un único y casi interminable viaje en avión

“Pyongyang es un aeropuerto moderno y gigante, impactante por todo el personal que hay, . Habría por lo menos 40 personas para el vuelo en que yo llegaba, que no éramos ni 100 personas”, nos explicó el entrenador a su vuelta del país norcoreano. “Los entrenamientos son muy intensos. Entrené allí en un mes lo mismo que entrené en Burgos en cuatro meses. Los jugadores y jugadoras fueron increíblemente trabajadores y profesionales, respetuosos y receptivos, los más disciplinados y puntuales que he entrenado, físicamente con buen biotipo y también técnicamente porque entrenan mucho. Eso sí, defensiva y tácticamente muy lejos del baloncesto actual por la poca información que tiene del resto del mundo. Me llamó la atención que no sabían ni quién había sido campeón olímpico, ni ven NBA ni conocían a Stephen Curry”

“No hay ligas nacionales de ningún deporte, ni tampoco competiciones internacionales de todos los deportes. Ellos tienen intercambios culturales, deportivos y económicos con China. Tienen a todos los deportistas de élite concentrados en las mismas instalaciones, con instalaciones de primer nivel mundial. En cuanto a material, cualquier cosa que pedías, la tenías al día siguiente. Únicamente solo eché de menos verlos competir contra otros equipos o selecciones. Ellos tienen claro que sólo van a competir internacionalmente cuando puedan hacerlo a cierto nivel y, si no, no van a ir a los campeonatos internacionales. Es algo que ellos tienen muy claro y eso que intenté hablarlo con ellos”

Pese a estar acostumbrado a vivir y trabajar fuera de España, el choque cultural y diferencias culturales con Corea del Norte, así como ocurriría con casi cualquier territorio asiático, también se hicieron notar. Sin embargo, el trato personal y el hecho de tener a su disposición siempre un guía y un traductor hicieron muy confortable su estancia en el país.

“Soy persona que me gusta casi toda la gastronomía y la comida sí que me costó un poco. Ellos comen mucho a base de verduras y sopas y yo echaba de menos cosas como arroz, pasta y huevos, pero me adapté bien. Lo que sí eché de menos el tema de la comunicación, porque tuve comunicación por mail pero nada de Facebook ni Skype y tampoco nada de canales deportivos de televisión, que se hacen importantes para el tiempo libre y los momentos de comer y cenar. Son cosas importantes, que en un mes sobrevives sin ellas, pero para un periodo más largo es más complicado”

Noruega e Islandia, más frío y más al norte. Tras volver de su primera incursión en el baloncesto norcoreano, llegaron ofertas para dirigir en la India y para tomar la dirección de la selección de Mauritania y fue finalmente la oferta del Tromso noruego la que terminó de convencer al entrenador español, que viajaría al primer país escandinavo de su carrera a finales de febrero de 2017. Fueron unos tres meses trabajando con la cantera del club y tratando de acostumbrarlos a una filosofía común de trabajo.

Con la llegada de un segundo hijo, la idea de volver a salir al extranjero se hacía muy difícil al menos para el inicio de la nueva temporada. Sin embargo, la oportunidad ideal llegó desde Islandia, en la ciudad de Borgarnes, al oeste del país. Allí, Skallagrimur, que alcanzó las semifinales la pasada temporada le daba la posibilidad de viajar con la familia e incluso Lidia podía vestirse de corto y jugar con el equipo a la vez que realiza funciones de asistente. En esta ocasión, Islandia no es un país novedoso para españoles, ya que Eloy Doce dirige al FSU Selfos y el canario Israel Martín lo hizo en el Tindastoll.

“Poder estar aquí con mi mujer y mis hijos es algo extraordinario”, nos explicó Richi un mes después de aterrizar en el país escandinavo. “Deportivamente estoy contento pese a que empezamos la pretemporada muy tarde con respecto al resto de equipos y ya ganamos el primer partido de liga y como visitantes. Estamos armando el equipo, nos quedan por fichar alguna jugadora más. Nuestro tope está todavía muy lejos y tenemos que ir construyendo para aspirar tanto a la liga como a la copa de Islandia”

España, Chile, Bolivia, Corea del Norte, Noruega e Islandia, muchos sellos en un pasaporte y en un currículum de uno de esos nombres del baloncesto español que merecen ser destacados y que pocas veces verás copando titulares.

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